- Como ciudadanos del mundo, normalmente vivimos en el pasado o en el futuro. A menudo estamos inconformes con el presente
Edgard Rodríguez C. [email protected]
Domingo Alvarez tuvo esa batalla y decidió apurar ciertas cosas, tanto que en su prisa por ganar dinero, perdió su libertad.
Hace tres años, Alvarez, para entonces jardinero central titular del Granada, y justo cuando su carrera tomó el ritmo que parecía llevarlo directo a la selección nacional, apareció involucrado en una banda dedicada a robar vehículos. Fue detenido y luego condenado a prisión.
Hoy día, la mayor aspiración de Domingo no es acumular la mayor cantidad de dinero, sino obtener su libertad para estar junto a su hija Katherin, en su próximo cumpleaños. El 15 de julio pasado, cuando ella llegó a 6 años, sólo pudo tenerla en el recuerdo. Sólo así.
“Esto es duro”, dice mientras sus ojos tratan de impedir el curso de lágrimas que se asoman. “Sin embargo, Dios le da a uno fortaleza y paciencia para soportar. Yo sólo le pido un poco de misericordia”, agrega Domingo, condenado a 14 años y 9 meses.
A Alvarez lo encontramos en la Cárcel Modelo de Tipitapa. Está en la galería número 8, que alberga a reos de mucha disciplina y dedicados a actividades laborales. Actualmente Domingo es el responsable de una bodega donde hay material para hacer zapatos.
El caso de Alvarez podría ser revisado en los próximos días. Actualmente está en apelación y él confía en que pronto podrá ser resuelto. Al menos, esa es la esperanza que lo mantiene en pie, mientras los días pasan y no sueña sino con obtener su libertad.
“A veces tenés que caer preso, como es mi caso, para entender la grandeza de la libertad”, señala Alvarez, mientras sus ojos vuelven a brillar… “Yo sé que fallé y estoy arrepentido, pero sé que fueron muy severos con mi pena. Es demasiado”, reitera.
Domingo tenía 24 años cuando fue capturado por la policía, acusado de asociación ilícita para delinquir y luego condenado. Si efectivamente cumpliera los 14 años y 9 meses, su salida del penal sería en el 2012. Tendría entonces, 39 años de edad.
“Imaginate, estaríamos hablando de alguien viejo”, dijo Domingo con tristeza en su voz.
EN CONFIANZA
– ¿En realidad estás muy cambiado?
“Por supuesto”.
– ¿Qué hay en tus sentimientos?
“Mucho arrepentimiento. Nunca me percaté del daño que haría a mi familia y a mí mismo”.
– ¿Creés que no merecés la pena?
“Merecía un castigo, pero no tan severo. Hay gente que ha matado y está libre”.
– ¿Qué tanto te visitan?
“Muy poco. Mi esposa y una hermana vienen. Después casi nadie”.
– ¿Y de los ex compañeros en el Granada?
“Róger Acevedo es de los que más viene. También Bayardo Dávila y Sebastián Jiménez”.
– ¿Aquí no hay juegos, no te ejercitás?
“Los fines de semana, que me toca tomar sol, los ocupa para hacer ejercicio y juego algo”.
– ¿Te mantenés informado en deportes?
“Casi no. Lo que más veo es televisión y a veces las secciones deportivas de los noticieros”.
– ¿Te dolió que Granada quedará fuera?
“Claro. Uno aprende a querer su equipo y duele que todos los jugadores anden regados”.
– ¿Y sobre Heberto Portobanco?
“Me impactó su muerte. Me hubiese gustado ir a su entierro. El creía mucho en mi”.
– ¿Contás los días?
“No hombré, creo que me volvería loco. Sólo deseo que se vayan rápido y salir de aquí”.