- Su vocero asegura que caso Interbank lo retuvo
- “No tengo nada que ir a hacer a Miami”, afirma Zoilamérica
- Esta semana, ambos organismos anunciaron la posibilidad de entablar demandas colectivas contra Ortega por delitos de lesa humanidad, cometidos durante la administración sandinista que gobernó entre 1979 y 1990
Consuelo Sandoval y Humberto [email protected]
El Secretario General del Frente Sandinista (FSLN), Daniel Ortega, suspendió abruptamente ayer su viaje a Miami, previsto para el 10 de agosto, “considerando la coyuntura nacional”, vinculada a la situación creada en las últimas 24 horas tras la intervención del Banco Intercontinental (Interbank).
El portavoz oficial del FSLN, Silvio Mora, informó que Ortega asistiría mañana jueves a la ciudad estadounidense de Miami para participar en un evento de la Convención Mundial de Hombres de Negocios del Evangelio Completo que agrupa a 160 países.
“Es preocupación del dirigente sandinista los fenómenos que pudieran asociarse al comportamiento del Sistema Financiero Nacional que impacta al sector productivo, incluyendo a cien mil cafetaleros. Asimismo, a aquellas expectativas asociadas al proceso electoral en los municipios del país”, dijo Mora.
EXILIO INVITA A ZOILAMERICA A MIAMI
La comunidad nicaragüense en el exilio intentó infructuosamente, utilizar el proceso judicial impulsado por Zoilamérica Narváez, hijastra de Ortega, para afectar la visita del líder sandinista a la ciudad de Miami.
Róger Castaño, presidente del Bloque de Apoyo a la Unidad Nicaragüense (BAUNIC) anunció que su organización gestionaba el traslado de Narváez a Estados Unidos, para que ésta presente una acción legal ante los tribunales de Miami.
Sin embargo, en menos de dos días Narváez declinó la invitación, argumentando que una nueva demanda podría entorpecer el camino que ha comenzado a tomar el proceso, en el seno de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
“No fue una invitación formal, sino solamente una llamada de una persona que no conozco, sugiriéndome un mecanismo legal para empujar la acusación. Yo hice una consulta con el CENIDH, y me decían que una estrategia de este tipo no tiene suficiente jurisprudencia para ser sustentable”, explicó.
A inicio de 1998, Narváez sacudió los cimientos del Frente Sandinista, al denunciar que Ortega cometía abuso sexual con ella desde hacía 12 años.
El anuncio de la posible llegada de Ortega había despertado una agitada posición de las dos organizaciones más importantes de nicaragüenses en el exilio, BAUNIC y CONIPOE.
Esta semana, ambos organismos anunciaron la posibilidad de entablar demandas colectivas contra Ortega por delitos de lesa humanidad, cometidos durante la administración sandinista que gobernó entre 1979 y 1990.
“Yo no voy a ir porque no tengo nada que ir a hacer. El asunto está ubicado en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y es ahí donde espero que se pueda resolver”, apuntó Narváez.
UN CASO EN ESPERA
* En marzo de 1998, Zoilamérica Narváez, hijastra de Daniel Ortega sacudió los cimientos del país y el partido sandinista. En una carta dirigida a sus amigos, anunció que renunciaba al apellido Ortega, al decidirse denunciar judicialmente al líder sandinista por violación y abusos deshonestos.
* El caso fue llevado a los tribunales de justicia, sin embargo las negociaciones políticas entre liberales y sandinistas impidieron el desafuero de Ortega, estancando el caso en la Directiva de la Asamblea Nacional.
* A inicios de 1999, Narváez presentó la denuncia ante la CIDH contra el Estado nicaragüense por obstrucción de justicia. En menos de siete meses, el organismo interamericano aceptó tramitar la denuncia, lo que ha provocado explicaciones contradictorias de las autoridades nicaragüenses.