- “El juicio de la historia, como ustedes pueden recordar, no se ha hecho todavía. Está pendiente, y cuando se haga, no les quepa la menor duda que el sitial que se merece el general Pinochet lo va a recibir”, agregó Izurieta a los periodistas después de visitar a Pinochet
AP
El presidente chileno Ricardo Lagos pidió ayer calma a quienes celebraban el desafuero de Augusto Pinochet y a sus partidarios a que acepten la decisión judicial, que permitirá juzgarlo por violaciones a los derechos humanos.
Tanto Lagos como el comandante en jefe del Ejército, general Ricardo Izurieta, hablando en lugares distantes de Santiago, coincidieron en que “el juicio de la historia” sobre Pinochet está por venir.
“Los acontecimientos los juzga la historia, pero hoy, nuestra obligación es respetar los fallos de los tribunales”, dijo Lagos al hablar por una virtual cadena de radios y canales de televisión desde la sede de gobierno del Palacio de La Moneda.
“Para muchos, este es un momento de alegría por lo que han dicho los tribunales. Para otros, este es un momento desagradable, ingrato e injusto”, dijo Lagos en una declaración al país.
Lagos formuló su declaración al término de un acto en la Universidad de Chile por los 50 años del Canto General, una de las obras máximas del fallecido poeta Pablo Neruda, Premio Nobel de Literatura.
Izurieta acudió a la residencia de Pinochet en el elegante suburbio de La Dehesa, junto a otros ocho generales para expresarle su solidaridad y apoyo ante “el momento ingrato que está viviendo”.
“El juicio de la historia, como ustedes pueden recordar, no se ha hecho todavía. Está pendiente, y cuando se haga, no les quepa la menor duda que el sitial que se merece el general Pinochet lo va a recibir”, agregó Izurieta a los periodistas después de visitar a Pinochet.
Añadió que Pinochet estaba “bien”, pero rehusó responder si estaba abatido.
Izurieta reemplazó a Pinochet en el mando del Ejército.