Con la presentación de su nuevo y moderno diseño -más ágil, más visual, más colorido, más atractivo, más interesante- LA PRENSA, el decano de la prensa de Nicaragua, entra hoy a una nueva etapa de su difícil pero gloriosa y fecunda historia de 74 años y medio.
Este nuevo diseño, con el que LA PRENSA se coloca a la altura de las circunstancias y de las exigencias de sus lectores y clientes, significa una cuantiosa inversión en recursos financieros y tecnológicos -pero sobre todo humanos, que son los más valiosos de todos- como nunca antes lo hizo en Nicaragua ninguna otra empresa nacional de prensa escrita.
Precisamente porque la razón de nuestros esfuerzos y trabajo es satisfacer cada vez más y mejor las exigencias del público, este nuevo diseño fue pensado y decidido tomando en cuenta las sugerencias y críticas de los mismos lectores y clientes de LA PRENSA, quienes fueron consultados ampliamente por medio de encuestas, sondeos y discusiones en grupos de foco.
El cambio de LA PRENSA no es sólo de diseño, aunque éste por sí sólo tiene una excepcional importancia. La transformación de LA PRENSA es también de contenido, con el fin de ofrecer un producto más profesional y ético, con información rigurosamente verificada y balanceada, y claramente separada de las páginas de opinión, y con sus servicios comerciales igualmente separados de las áreas de información y de opinión.
Ahora bien, junto con estos cambios de diseño y contenido también estamos reafirmando los principios y valores que representa y defiende LA PRENSA: respeto a la vida y la dignidad humana; libertad individual; democracia; elecciones libres, justas y limpias; economía de libre empresa; justicia; desarrollo económico y social; unidad familiar; fraternidad; tolerancia y convivencia pacífica nacional e internacional.
La prensa libre es una herramienta indispensable para la construcción y el desarrollo de una sociedad democrática. Por lo tanto, el perfeccionamiento de LA PRENSA tiene que ir paralelo al desenvolvimiento democrático de la sociedad, de las instituciones y las formas de gobierno. Más aún, la prensa independiente en general y el Diario LA PRENSA en particular, se adelantan al progreso democrático de la sociedad y de las instituciones, porque el ejercicio de la libertad de información abre caminos y amplía perspectivas, ejerce una función educativa, ética, promotora de valores, y fiscalizadora de todas las gestiones públicas.
Por otro lado, la prensa libre no sólo es un medio de información y entretenimiento. Es también un reflejo de la vida cotidiana y, en consecuencia, base adecuada para elaborar e interpretar la historia nacional. Por eso es que en las páginas de LA PRENSA damos mucha importancia a los temas históricos, y por eso mismo, entre los materiales de primera calidad que forman parte de la presente edición de lanzamiento de su rediseño, hemos incluido una entrevista especial con Anastasio Somoza Portocarrero, el sobreviviente de la familia dinástica que gobernó el país con mano de hierro durante más de 40 años y cuyos fantasmas siguen rondando en la memoria de los nicaragüenses.
La versión del último miembro de la dinastía somocista sobre la etapa final de aquella dictadura que imperó a sangre y fuego desde 1936 hasta 1979, es de suma importancia para el conocimiento y la interpretación de nuestra propia historia que, como se sabe, es indispensable para no repetir los errores del pasado. Así como para avanzar resueltamente por la senda de la democracia y la libertad, abanderados por una prensa libre de alta calidad profesional y ética, como es LA PRENSA, el Diario de los Nicaragüenses que siempre ha estado y siempre estará al servicio de la verdad y la justicia.
Ponemos, pues, en manos de ustedes, este primer número de LA PRENSA rediseñada, de este Diario de los Nicaragüenses que hace 50 años fue modernizado la primera vez por Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, nuestro Director Mártir que ofrendó su vida por la defensa de la libertad de información y la conquista de todas las libertades de los nicaragüenses, quien ahora se sentiría profundamente satisfecho y orgulloso con los nuevos y altos vuelos que emprende hoy esta República de Papel de Nicaragua.