- De acuerdo a las estadísticas que maneja Salud y la sociedad de Psiquiatría
la tasa suicida en Nicaragua es de 7 por cada 100,000 habitantes - La pastilla de matar ratones solamente cuesta en las plazas públicas tres córdobas, pero para salvar esa vida el MINSA gasta más de 500 córdobas por día, en una lucha que casi siempre gana la batalla la muerte
Carol Munguía, Celso Martínezy Rosario [email protected]
Las estadísticas sobre el suicidio en Nicaragua son preocupantes. La Organización Mundial de la Salud (OMS), indica que para el año 2030 las enfermedades principales serán los trastornos de ansiedad y los depresivos pero, según el doctor Luis Alonso Molina Dávila, subdirector del Hospital Psiquiátrico, con el comportamiento que tiene este fenómeno “en Nicaragua ya nos adelantamos al 2030”.
Indicó el especialista que actualmente hay más muertes por violencia, entiéndase homicidio, suicidio, accidentes, que por diarrea y enfermedades respiratorias.
Reveló que la tasa que maneja el Sistema de Salud y la Sociedad de Psiquiatría, es de siete de cada 100 mil habitantes y “aunque estamos por debajo de la tendencia mundial, en Nicaragua, esta situación va en crecimiento, pese a que existe un subregistro del suicidio por las implicancias sociales, políticas, morales y religiosas”, afirma el psiquiatra.
Según Molina, nuestro país se encuentra con cifras bajas en relación con el cordón suicida mundial, pero explica que se ha detectado que el intento de suicidio es ocho veces más, que el acto consumado. “56 personas por cada 100 mil intentan suicidarse”, precisó Molina.
En Nicaragua, 114 suicidios
Según las estadísticas que registra la Policía Nacional, del 1ro. de enero al 19 de julio del 2000, la ciudad de Managua registró la cifra más alta de suicidios, con veintinueve casos, continuando Matagalpa con 23, Chinandega y Estelí con 9, León con 8 y Jinotega y Nueva Segovia con 7 casos.
El envenenamiento fue una de las modalidades más comunes de suicidarse, que totalizó 53 casos y la horca ocupó el segundo orden, con 46 sucesos.
Los suicidas por lo general, prefirieron quitarse la vida en sus propias casas, 107 de ellos así lo decidieron, mientras tres buscaron la vía pública.
En tanto, las causas que motivaron el suicidio fueron en primer lugar, pasionales con 36, desconocidas 28 y 19 emocionales, 16 en estado de ebriedad. El sexo masculino con 82 superó en la nación al femenino que registró 32. Las edades de mayor ocurrencia en el delito son de 16 a 20 años y entre 26 y 30 años, con 25 casos, respectivamente.
Se registran desde individuales hasta colectivos
De los suicidios, dos fueron protagonizados por policías: en Chinandega, el pasado 18 de enero cuando José Ramón Medan (23), motivado por problemas pasionales con su novia se realizó un disparo en la sien, en su casa de habitación, en el reparto “Rodolfo Grillo”.
El otro caso tuvo lugar en Matagalpa, el primero de febrero, cuando el suboficial Isidro Pérez García (38), llegó en estado de ebriedad a su vivienda en el barrio Germán Pomares y sostuvo una fuerte discusión con su esposa quien le reclamó sobre la situación económica que atravesaban. El agente se encerró en su cuarto y se envenenó al tomar una pastilla de Gastoxin, dejando en la orfandad a seis hijos.
El Departamento de Matagalpa también fue escenario de un caso que conmocionó el país, cuando el pasado 20 de marzo un hombre enfurecido por los celos provocó una doble tragedia al intentar matar a su esposa de varias cuchilladas, pero al verla en estado agonizante enderezó el cuchillo en su contra. Ismael Mendoza Zamora (32) falleció, mientras su esposa logró salvarse.
El pasado 13 de junio, en la capital se suscitó un trágico drama, que implicó a un policía, quien impulsado por los celos discutió con su pareja a quien disparó y luego se mató él, con una pistola Astra 9 mm.
Los protagonistas de este hecho: Patricia de los Angeles Escobar Mena (27) fue trasladada al hospital, mientras su cónyuge Daniel Alberto Ramírez Morales (44) murió.
En el Departamento de Estelí ocurrió otro horrendo hecho, que tuvo como víctima a un inocente niño de apenas 5 años de edad, quien perdió la vida de un disparo que le propinó su progenitora, la que también se mató.
Los mortales plaguicidas
La pastilla de curar frijoles, cuyo nombre genérico es Gastoxin se vende como caramelo en los mercados de Chinandega, departamento que de acuerdo a las estadísticas del MINSA, al momento, ocupa el primer lugar en suicidios, después de Managua.
“Urge emprender una campaña para tratar de hacer menos accesible al público el producto, que es el método más utilizado por las víctimas para llamar la atención de quienes están a su alrededor, subrayó el doctor Luis Callejas, director del SILAIS de Chinandega.
La pastilla de matar ratones solamente cuesta en las plazas públicas tres córdobas, pero para salvar esa vida el MINSA gasta más de 500 córdobas por día, en una lucha que casi siempre gana la batalla la muerte.
En Chinandega el registro es de 74 intentos de suicidios. Contrario a las estadísticas mundiales que indican en los hombres más incidencia de suicidios, en este departamento 20 fueron hombres y 53 corresponden a mujeres.
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Contrario a las estadísticas mundiales que indican en los hombres más incidencia de suicidios, en este departamento 20 fueron hombres y 53 corresponden a mujeres.
El Departamento de Salud Mental contabilizó 31 suicidas por plaguicidas o rodenticidas, dos por la vía del ahorcamiento y dos más por arma de fuego, para cerrar una alarmante cifra de 35 personas que tomaron la fatal decisión de quitarse la vida, en el primer semestre del año.
Las autoridades del Ministerio de Agricultura y Forestación (MAGFOR), emprendieron un nuevo trabajo, a raíz de la presión del Ministerio de Salud por detener esta ola de suicidios, que se volvió un problema nacional de salud pública, cuyas raíces son de carácter estructural.
“Puede ser el desempleo, la crisis económica de los nicaragüenses, pero no me atrevería asegurarlo”, dijo el doctor José Zepeda, Director de Vigilancia Epidemiológica del MINSA.
Recientemente un operativo en los mercados de Chichigalpa, que duró cinco minutos incautó 173 tabletas también conocidas como las pastillas “del amor”.
El señor Henry Ayerdis, responsable de Sanidad Vegetal, manifestó que la institución todavía no tiene un control del ingreso de plaguicidas que entran por Honduras, pero sospechan que comerciantes ilegales son las que abastecen al mercado local con el mortal producto.
Ayerdis declaró que entre las primeras medidas que se tomaron está la regulación de la venta de pesticidas en los alrededores del Mercado de Santa Ana, quienes manipulan los productos y exponen a la población a contaminarse con pesticidas volátiles y de fácil absorción.
“Hemos detectado a nueve comerciantes en actividad ilegal, pero el problema de la Gastoxin aún no lo hemos abordado porque estamos investigando de qué manera invade los mercados, cómo se procederá a regular la venta del producto importante para los productores, prohibir su comercialización y retirarla de las manos de inescrupulosos”, aseguró el funcionario.
EL SUICIDIO, ¿UNA EPIDEMIA OCULTA?
El suicidio representa una silenciosa campanada de alerta para la empobrecida nación nicaragüense. Si partimos que sólo en Chinandega, en el 2000, se registran cuatro casos de menores de diez años que atentaron a su corta edad contra sus vidas y aún no se explican cuál fue el móvil que les quebrantó el alma.
* Seguramente nunca lo sabremos. Lo cierto es que debemos atender las enfermedades del alma y que en ocasiones existen señales de aviso y factores que permiten evitar la autodestrucción de un ser humano.
* Especialistas en salud mental indican que la desesperanza, el alcoholismo, el aislamiento, las enfermedades y los conflictos intrafamiliares son factores de riesgo en las personas, también advierten sobre la necesidad de programas educativos en los medios de comunicación.
* Existen grandes razones para valorar la vida como un tesoro, aún en circunstancias muy difíciles. Hay que recobrar las ganas de vivir.