- Las estimaciones son excelentes, pero si no llueve todo podría quedar
reducido a un hermoso sueño
LUCIA VARGAS C. – [email protected]
CARAZO.- La aplicación de un proyecto de siembra de frijol terciopelo, sorgo escobeto y ajonjolí que puede beneficiar a 175 productores de los municipios de La Paz, Jinotepe y Diriamba, está en espera de que caigan las lluvias suficientes para echarlo a andar, de lo contrario se perdería la oportunidad de realizarlo, dijo Freddy Calero Valerio, técnico del programa”De Campesino a Campesino”.
Según el ingeniero Calero para este proyecto el ente gubernamental que proporciona el financiamiento es PROCESUR con un aporte de 42,000 dólares, como contraparte apoyaría la UNAG con 7,000 dólares y los productores beneficiados con unos 8,000 dólares en concepto de trabajo de campo.
El programa comenzó en enero de este año con la fase inicial que incluía capacitación y talleres sobre manejo agronómico de los tres cultivos y de la elaboración de abonos orgánicos. La segunda fase ya está ejecutada y versa sobre talleres de agro, transformación de cultivos y lo semi-industrial, explicó Calero, tras señalar que hay giras de intercambio con los productores en el campo para hablar sobre conservación de suelo.
El PCAP -Programa de Campesino a Campesino- como ejecutor del proyecto, ha dado seguimiento a los beneficiarios para prepararlos de cara a que tengan una opción de trabajo y alimento en el campo. “Con el programa pretendemos también enseñar a elaborar concentrado en forma artesanal, y confiamos en llegar a exportar aceite vegetal”, indicó el funcionario.
Con la falta de lluvia las esperanzas de estos productores se han ido, ya que sostienen que el 25 por ciento de las actividades de siembra se dan en primera, pero el 75 por ciento van para postrera “y a estas alturas no ha llovido más que de forma errática, lo que no permite que se moje el suelo”, señaló el entrevistado.
Ante esta situación Calero Valerio dijo que la única alternativa sería aplicar el 100 por ciento de siembra tanto de frijol terciopelo como de los otros dos granos y “confiar en que no se estropeen los resultados que esperamos de este plan de siembra, en vista de que el frijol debe sembrarse en primera porque hay menos lluvias, en cambio el sorgo y el ajonjolí se siembran en postrera.
PROGRAMA PODRIA QUEDAR EN UN SUEÑO
Una vez que se den los resultados de la siembra y si estos son positivos, los interesados afirman que se utilizaría la fibra del sorgo escobero para la elaboración artesanal de escobas, como un propósito macro del programa, a la vez que del bagazo del ajonjolí, como subproducto de aceite, obtendrían ingredientes para elaborar concentrados para alimentar al ganado y otras especies, y como meta principal esperan exportar el aceite de ajonjolí como lo está haciendo León y la Isla de Ometepe, dijo el funcionario.
A esto le suman otro programa de comercialización del frijol cuyo proyecto, aseguró, ya ha sido aprobado y con el que pretende ayudar a 450 productores del rubro frijol y COODEPAGRO sería el ejecutor.
Con esto le garantizarían a los productores la venta de sus cosechas a mejor precio, puesto que financiarían la retención del grano. Finalmente señaló que tienen parcelas demostrativas de una tarea de sorgo y ajonjolí, pero en el caso del frijol terciopelo hay tres manzanas sembradas en las montañas de La Paz de Carazo, en San Pedro, Esquipulas y Caliquate.