Lic. Jaime Chamorro
Director del Diario LA PRENSA
Leyendo las publicaciones del 3 y 4 de agosto de LA PRENSA, sobre el caso del bebé rescatado de la letrina, supuestamente hijo de la joven Mayra del Socorro Sevilla, tengo el deseo de contribuir al esclarecimiento de este tipo de parricidio.
Evidentemente es una joven con trastornos mentales, que no ha recibido asistencia psiquiátrica. A los 18 años ya tuvo 3 hijos, de los cuales no conserva ninguno. Cuando ella dice que no se dio cuenta de lo que le sucedió, esto no debe tomarse como una mentira, la negación es el mecanismo de defensa más primitivo y pueril.
Hay diferencia entre la mentira y la negación. Para que se entienda mejor, hay mujeres que no sienten movimientos fetales nunca, otras que llegan al hospital a que les saquen “el tumor”, y lo que tienen es un bebé, otras que se les crece el abdomen y esperan los nueve meses, sin que exista embarazo.
La negación es un mecanismo de defensa psicológico producto de un trastorno mental severo. No sentir alguna parte del cuerpo, es sintomatología de tipo histérico, que ocurre en situaciones de estrés, pero si el estrés es prolongado, si a la persona nada le sale bien, si vive en la total inseguridad e incertidumbre, si carece de buenas proteínas en su alimentación, los trastornos neuropsiquiátricos son severos.
Los trastornos mentales de las mujeres embarazadas están ocasionando conductas criminales. Durante el control prenatal puede detectarse el cuadro depresivo, para darle asistencia especializada, y evitar que lleguen a la agresión, ya sea que se maten o que maten a su bebé.
El neonaticidio es el acto de atentar contra la vida de su hijo en los primeros cinco días de nacido, el examen mental de la madre es inmediato, desde el primer momento de conocerse la situación.
En cuanto al futuro de una mujer que comete neonaticidio, depende del grado de avance social del país, en los casos que he atendido las mujeres han logrado recuperar sus alud mental, y sus derechos maternos, pero hay que trabajar mucho con la familia.
GIOCONDA CAJINA LOPEZ
Médica-Psiquiatra
Humberto y Pinochet
Leí en el “Diario de los Nicaragüenses” que el general retirado Humberto Ortega fue operado del corazón en Costa Rica, y que antes de entrar al quirófano hizo una oración a Dios para que todo saliera bien.
Eso está bien, que ahora él crea en Dios, pero no se acordó de Él, cuando estaba en el apogeo de su poder militar y mandaba al frente de batalla a tantos jóvenes inocentes, sin experiencia militar, y “regresaban” en un cajón lleno de cepas, según decían sus madres, porque ellos quedaban enterrados en el corazón de la montaña.
Cuántas madres oraron, lloraron y suplicaron por sus hijos, y no hubo compasión para ellas. Muchas son las que todavía lloran a los que se perdieron en la batalla, por la soberbia de don Humberto Ortega, el mismo que ahora lleno de miedo, reza para no morir en el quirófano.
Dios es infinitamente misericordioso, pero nadie se va de este mundo sin pagar sus pecados. El general salió bien de la operación, pero ¿no será que Dios lo está dejando para que pague sus culpas en este mundo, como le está pasando al otro general chileno, que aunque ya anciano, lo van juzgar por sus múltiples crímenes que cometió cuando era un omnipotente general militar, que creyó que Dios iba a olvidar su pasado?
EDGARDO JIMENEZ LOPEZ
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Bosawás no desaparecerá en quince años
Señores LA PRENSA
Me dirijo a ustedes para referirme a nota de prensa suscrita por Mariela Ocón, publicada el pasado lunes 31 de julio en la Sección Nacionales, titulada “En 15 años Bosawás habrá desaparecido”.
Iniciando con un sensacionalista título consignado en dicha nota y tan sólo para citar un ejemplo, debo decirle que tal hipótesis es claramente inconsistente y sin lugar a dudas no dispone de ninguna base científica seria que pueda demostrar la validez de tan escandalosa noticia.
Para nadie es un secreto que el área de la Reserva de la Biosfera Bosawás es un extenso y muy complejo escenario socioeconómico, que incluyendo los territorios de seis municipios pertenecientes a Jinotega y la RAAN, da cabida a una relevante población multiétnica y pluricultural del orden de 250.000 habitantes, la mayoría de ellos asentados en la zona de amortiguamiento de la reserva.
Como es bien conocido, muchos de estos ciudadanos nicaragüenses se encuentran en condiciones de extrema pobreza, principalmente por causa del sub-desarrollo histórico y social, que es un problema estructural que caracteriza la región.
Asimismo, muchos de estos pobladores se movilizan en la lucha por la sobrevivencia en el contexto de un proceso itinerante que se desconoce como “Frontera Agrícola” (agricultura extensiva de roza-tumba y quema), cuyo avance actualmente afecta en diversas formas y medidas los recursos naturales y la diversidad biológica en las distintas áreas de manejo en que ha sido zonificada Bosawás.
No pretendemos aquí negar u ocultar la relevancia ni la realidad de las diferentes problemáticas que en diversas medidas y variados contextos amenazan y delimitan las posibilidades de conservación de Bosawás. Estamos conscientes que es un serio problema y estamos consistentemente actuando desde distintos frentes de la sociedad nicaragüense para enfrentarlos a corto, mediano y largo plazo; pero de esta realidad, a permitirse festivamente asegurar que en 15 años toda esa voluntad nacional y ese aún inmenso bosque (que actualmente cubre más de 10,000 km2) habrá desaparecido y de que el MARENA ni hace ni puede hacer nada al respecto, entre otras aseveraciones que con poco o ningún sentido hace la articulista, creo que toman una gran distancia de los hechos objetivos que actualmente ocurren en Bosawás, generando desinformación en ese contexto.
No omito reiterarle que estamos convencidos que la problemática de la Reserva de la Biosfera Bosawás es realmente de carácter nacional y por consiguiente del interés y responsabilidad de “todos” los nicaragüenses y que el MARENA, en representación del Gobierno de Nicaragua, con los exiguos recursos que dispone y asumiendo el rol que le compete, ejecuta actualmente diversos proyectos en el área a través de la Secretaría Técnica de Bosawás (SETAB), los que se implementan principalmente con el apoyo solidario del pueblo y Gobierno de Alemania y en estrecha coordinación con los gobiernos locales y diversos estamentos de la sociedad civil y organizaciones comunitarias de la región, sobre una base de amplia participación de los diferentes actores e involucrados en dicha problemática.
ROGER ROMAN
Director Secretaría Técnica RB Bosawás