HEBERTO JARQUÍN – [email protected]
ROSITA, RAAN.- Un bus de pasajeros que cubre la ruta Bonanza-Managua fue asaltado el jueves 3 de agosto por dos sujetos armados que despojaron a sus ocupantes de varios miles de córdobas, informó la Policía.
El hecho se produjo a las 7:00 a.m., cuando el bus de color amarillo, placas 169-940, conducido por Fermín Romero Olivero, venía de Managua y se dirigía hacia Bonanza. En la cuesta de “El Zopilote” (5 kilómetros al oeste de Rosita), fue interceptado por dos elementos armados de un fusil Ak y una pistola. Los ladrones despojaron al conductor Romero de 4,000 córdobas, dos cadenas de oro y un anillo del mismo metal valorados en 9,000 córdobas. Los ocho pasajeros que viajaban en el bus también fueron despojados de sus pertenencias.
El capitán Celestino Aguirre, jefe del Departamento de Investigaciones Criminales en la RAAN, informó a LA PRENSA que una patrulla conjunta de la Policía y el Ejército de Nicaragua se movilizaron al lugar de los hechos para darle persecución a los delincuentes, pero hasta el momento no han logrado capturarlos.
Víctor Romero Olivero, hermano del conductor asaltado dijo a LA PRENSA que “al parecer los ladrones estaban esperando el bus de mi hermano porque habían pasado otros vehículos, incluso un bus que iba para Managua y los dejaron pasar”. Romero dijo que “los antisociales se mantienen bien informados sobre las fechas y las horas en que transita el transporte público”.
Los transportistas y ciudadanos del Triángulo Minero han expresado su temor de que se produzca un incremento del accionar delictivo y una de las medidas preventivas que acostumbran es viajar en caravana. “Viajar en horas de la noche representa una ventaja porque no se calienta mucho el motor de los vehículos, pero es cuando más peligro de asalto existe”, expresó Ulises Machado, un viajero frecuente.
René Ochoa manifestó que los buses que vienen de Managua salen de la capital a las 4 de la tarde y corren toda la noche para llegar en horas de la mañana al Triángulo Minero y por la tarde a Puerto Cabezas, por lo que sugiere al Ejército y la Policía que vigilen las carreteras para evitar que los antisociales cometan sus fechorías impunemente.