- Aproximadamente 5.8 millones de latinos se proponen votar en las venideras
elecciones presidenciales de noviembre; de mil encuestados, un 45.3% le
otorgaría su voto al vicepresidente Gore, mientras el 34% lo haría por Bush
Luciano [email protected]
Es increíble la influencia y el factor de cambio que los números pueden ejercer sobre los lineamientos de un partido político, qué, en caso de ganar las elecciones, podría por lo tanto, redefinir la política interna, así como exterior, de la nación.
Por décadas el Partido Republicano ha sido considerado como un movimiento para gente de la derecha política, aquellos que desean ser reconocidos como “políticamente correctos”, conservadores, mayormente inclinado hacia el electorado anglosajón, con una visión de su política exterior hacia Latinoamérica como la del hermano mayor, tal vez por la razón de que el mayor ve a sus hermanos menores de arriba hacia abajo, y un poquito sobre el hombro, como claro ejemplo debemos recordar que no hace mucho tiempo miembros de ese mismo partido engendraron la tristemente célebre ley 187, qué, entre otras cosas, negaba todo programa de asistencia social, incluyendo la educación, a los extranjeros indocumentados y a los hijos de éstos, pero si eso fue triste, mas triste es aún el recordar que esta ley fue aprobada por amplia mayoría de los votantes californianos.
Pero alejarse de estas posturas que impactaron tan negativamente a los latinos en USA, es algo que le será algo difícil a los republicanos si tomamos en cuenta que de acuerdo a una encuesta realizada a finales de junio y principios de julio, y auspiciada por un grupo de emisoras públicas de radio y televisión de California, aproximadamente 5.8 millones de latinos se proponen votar en las venideras elecciones presidenciales de noviembre; de mil encuestados, un 45.3% le otorgarían su voto al vicepresidente Gore, mientras el 34% lo harían por Bush, pero si tomamos en cuenta únicamente a los que ya están empadronados, la ventaja de Gore sobre su rival aumenta a 53.8% contra un 33.3%.
Esto por supuesto no significa que los demócratas la tienen ya ganada, pues por lo menos en el Estado de Florida ese partido sufre una clara pérdida de votos debido al incidente Elián; según científicos políticos, los republicanos ganarán en esa área con un 80%, por otro lado y aunque menos importante, es el hecho que el gobernador de Texas domina en cierto grado el español, esto, de acuerdo a analistas, le da algún margen de ventaja sobre el vicepresidente, quien en ese sentido se ha limitado a bailar un remedo de la Macarena; pero igualmente dicen los sociólogos que un sector inmigrante tiende a volverse conservador a medida que mejora su condición socioeconómica, esto podría ayudar a los incondicionales de Bush en su campaña.
En otro plano, las elecciones en Estados Unidos adquieren doble importancia para la comunidad nica, ya que por un lado, el Partido Demócrata por lo menos ha aparentado mayor sensibilidad hacia los problemas sociales, algo que atañe directamente a nuestros compatriotas en su condición de emigrados, mayormente ilegales.
Pero a la misma vez tenemos en los republicanos aquellos que respaldaron en su momento, la lucha armada y política del pueblo nicaragüense contra los totalitarios y apoyaron los programas especiales de asilo y apoyo migratorio, mientras los demócratas preferían jugar el papel de apaciguamiento a lo Neville Chamberlain. El presidente Ronald Reagan se convirtió en el símbolo del antifrentismo para la mayoría de los nicas en USA.
Es curioso y muy interesante oír las discusiones en los centros de reunión de nicas y los pronósticos que éstos emiten para asegurarnos quien gana o pierde, pero más interesante es ver cómo aquellos que hace menos de diez años menospreciaban al latino y lo veían únicamente como el que cortaba la grama, o la que recogía los platos en el restaurante, e incluso sordamente pedían la deportación de todo aquél que no hablara inglés, ahora prácticamente le ruegan por su voto y el del resto de la familia.
Ambos partidos apuestan por nuestro aporte electoral, veamos quién ofrece y quién da más.