El Procurador Electoral

FABIAN [email protected]

Don Encarnación Castañeda comenzó a trabajar… Hasta hace poco nadie sabía que él era el Procurador Electoral. Y sólo se supo de su existencia cuando ante tanta confusión gobierno- partido, el público gritaba:

–¡Queremos un procurador electoral ante tanto desmán!

–Pero si ya tenemos uno–, ripostó el Consejo Supremo Electoral, con pose de sobrecumplimiento.

–¿Dónde?

Y apareció don Encarnación Castañeda. ¡Tiemblen los abusivos! Pero, don Encarnación no oye al presidente haciendo propaganda electoral en la radio del Estado, tampoco ve la propaganda partidaria en los edificios públicos, ni a Wilfredo Navarro inaugurando obras de la Alcaldía, y cuando creíamos que iba a ser un simple espectador de brazos cruzados, sale don Encarnación emplazando a Pedro Solórzano: ¡Que por qué tiene dos cédulas! Comenzó, pues, a trabajar don Encarnación Castañeda…

Hubo una vez Contraloría…

Se acuerdan cuando Nicaragua tenía Contraloría. En ese tiempo, se hacían los mismos desmanes de ahora, pero al menos había quien oyera e intentara hacer algo. A los abusivos no les gustaba esa Contraloría, y dijeron que iban a hacer una mejor. Y para demostrarnos que en realidad estaban preocupados por hacer algo mejor, en vez de un Contralor pusieron cinco, con salarios, camionetonas, secretarias y todo lo que debe tener un Contralor que se precie como tal… A las dudas que despertaban los contralores pidieron tiempo para demostrar que de verdad eran algo mejor y que valían el precio que Nicaragua estaba pagando por ellos. Pero llegaron los “checazos” y la nación observó estupefacta a los contralores escondiendo más que buscando… y a estas alturas ya ni se sabe si siguen trabajando o sólo hacen el esfuerzo de retirar sus cheques… ¡Ahhh, cuando había Contraloría en Nicaragua!

Repartidera

El pacto invade todo. No sólo se negoció la Contraloría, la Corte, el Consejo Supremo Electoral, y otras instituciones, sino que se reparten frecuencias de radio, inhibiciones electorales, fallos judiciales… Y uno se pregunta ¿hasta dónde van a llegar estos señores?

Timos publicitarios

¿Quién protege al consumidor de la propaganda comercial? Si la Ley del Consumidor no lo hace, por lo menos los publicistas deberían tener un código de ética, que prohíba timar al consumidor para hacerle llegar a un establecimiento. Por ejemplo, “Gasolina gratis” dice en algunas gasolineras y cuando usted se parquea ahí para que le “fuleen” el tanque sin pagar un peso, se da cuenta que lo único gratis es la cólera que le va a dar cuando le pasen la cuenta… O aquel clásico anuncio de vehículos, donde se pone “la camioneta soñada” a precio de guate mojado, pero cuando llega a traerla se da cuenta que ese precio es sin radio, sin aire, sin pescantes, sin llantas… y sin… y sin…. Hasta que reconoce que lo que le pueden vender por el dinero que usted lleva es un simple y pelado chasis.  

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí