Nicaragua es un pueblo que ha sufrido tanto que ya la población no le cree a nadie. Para mí todos los que han alcanzado el poder no han cumplido como lo han prometido.
Los que siempre llegan arriba no les importa lo que pasa abajo con “el pueblo”.
Necesitamos en Nicaragua personas que tengan ciertas cualidades para gobernar nuestro pueblo, no gente inculta, menos una persona que saque provecho de los desastres naturales y de cualquier índole.