- Chávez también cuenta en principio con seis diputados del Movimiento al Socialismo (MAS), un aliado que se ha negado a subordinarse a él, por lo que los observadores anticipan que la primera negociación comenzará con ese partido
- El ex presidente estadounidense, Jimmy Carter, que estuvo al frente de los 48 observadores aportados por el “Centro Carter”, señaló que “la voluntad del pueblo venezolano fue respetada”
(EFE, AP)
CARACAS.- La mayoría simple lograda por el partido del presidente venezolano, Hugo Chávez, en la nueva Asamblea Nacional (Legislativo), le obligará a establecer alianzas con la oposición para decidir sobre aspectos fundamentales.
El Movimiento V República (MVR), el partido de Chávez -quien fue reelegido con más del 59 por ciento de los votos- ganó al menos 91 de los 165 escaños de la Asamblea unicameral, pero el apoyo popular no le dio al mandatario los dos tercios de la Cámara necesarios para aprobar leyes.
Los venezolanos eligieron el pasado domingo al presidente de la República, 23 gobernadores, los diputados de la nueva Asamblea Nacional, 335 alcaldes y los representantes de los parlamentos Andino y Latinoamericano, tal como estableció la nueva Carta Magna que entró en vigor en diciembre pasado.
Chávez también cuenta en principio con seis diputados del Movimiento al Socialismo (MAS), un aliado que se ha negado a subordinarse a él, por lo que los observadores anticipan que la primera negociación comenzará con ese partido.
La nueva Constitución establece que la admisión o modificación de leyes orgánicas requieren de las dos terceras partes del voto de la Asamblea.
La Fiscalía General de la República inició una investigación de los comicios generales del pasado domingo ante las numerosas denuncias de fraude electoral hechas por algunos candidatos.
El Fiscal General Javier Elechiguerra dijo ayer en rueda de prensa que se iniciaron averiguaciones y procesos judiciales ante denuncias de problemas técnicos en los equipos de votación, falsificaciones de documentos de identidad y presuntas fallas en el conteo de votos en algunos estados del país.
Mientras tanto, se registraron enfrentamientos violentos en Mérida, a unos 510 kilómetros al suroeste de la capital, entre simpatizantes del Movimiento Quinta República y seguidores del gobernador y candidato a la reelección del partido opositor Acción Democrática, William Dávila.
El derrotado candidato a la presidencia de Venezuela, Francisco Arias, denunció ayer que en las elecciones del pasado domingo se registraron “todos los trucos sucios del pasado” y pidió a los diputados de oposición elegidos que “no se vendan” al régimen.
Un creciente número de gobernadores y alcaldes de grupos opositores están presentando denuncias de fraude ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) y reclamando que los “sorprendentes” resultados emitidos por el sistema automático de escrutinio sean corroborados por un recuento manual de los votos.
Las impugnaciones se basan en la falta de correspondencia entre algunas encuestas preelectorales y los resultados obtenidos y las numerosas incongruencias matemáticas apreciables al sumar los porcentajes de votación.
La mayoría de los denunciantes arguyen que en vísperas de las elecciones tenían diferencias porcentuales de hasta 30 puntos a su favor y perdieron por 10 o más puntos.
También hay bastantes casos en los que la suma de los porcentajes de participación y abstención supera con creces el cien por ciento, irregularidad que se repite al sumar los porcentajes de candidatos a un mismo puesto.
El ex presidente estadounidense, Jimmy Carter, que estuvo al frente de los 48 observadores aportados por el “Centro Carter”, señaló que “la voluntad del pueblo venezolano fue respetada”.
No obstante, el informe preliminar de esta organización reflejó errores en un 20 por ciento de las máquinas de escrutinio observadas y fallos totales en algunas.