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Ocho de cada diez cibernautas creen que el Frente Sandinista de Liberación Nacional no ganaría las elecciones generales del próximo año si el Secretario General del partido, Daniel Ortega, se postulara por tercera vez como candidato presidencial.
En 1990 y 1996 Ortega fue derrotado como candidato presidencial y se presume que para las elecciones del próximo año, el partido lo designará por tercera vez como el aspirante a la silla presidencial.
La diputada sandinista Mónica Baltodano, dijo que “con las reformas constitucionales que abren la posibilidad de ganar en la primera vuelta con un 35 por ciento, existiría la posibilidad que el Frente ganara aún llevando a Daniel a la cabeza” pero “creo que con los acontecimientos que hubo en el país, la falta de consulta que hubo con las reformas constitucionales, una buena parte de las bases sandinistas, tienen reservas con la candidatura de Daniel y hay muchos que no estarían dispuestos a apoyarlo en un relanzamiento”.
Estimó que “un 35 por ciento no le daría al Frente legitimidad, fortaleza y consenso nacional para un gobierno distinto al que hemos conocido en términos de políticas económicas y el Frente terminaría como muchos partidos de izquierda, administrando políticas neoliberales y eso puede significar el colapso del proyecto histórico del Frente”.
La también miembro de la Asamblea Sandinista, estimó que “se debe buscar un candidato que sume más allá del voto cautivo, que sea capaz de atraer a una serie de sectores”. Dijo que Ortega tiene varias debilidades políticas como ser el “autor principal del pacto” entre el gobierno y el FSLN por lo que es “co-responsable de la falta de transparencia del gobierno”.
Además, que “Daniel tiene un discurso de izquierda, un discurso popular pero creo que las acciones que ha emprendido dentro y fuera del Frente, indican una separación entre la palabra y la realidad y por eso pensamos que no debe ser candidato”.
Baltodano recordó que “el Frente ha dado grandes personalidades con gran prestigio, que no han renegado de los principios sandinistas. El hecho de estar repitiendo una candidatura, demuestra o aparenta una pobreza de liderazgo que no existe. Hay suficiente liderazgo nuevo que puede hacer un mejor rol al frente de una candidatura presidencial”.
La encuesta realizada por LA PRENSA Digital, entre el 24 y el 29 de julio, reveló que de los 2,268 votantes, un 83.5 por ciento cree que el FSLN “no” ganará las elecciones si Ortega va a la cabeza. Solamente un 9.3 por ciento votó que “sí”, un 5.9 por ciento que tal vez” y un 1.4 por ciento votó que “no sabe”.
En las elecciones presidenciales de 1996 el Consejo Supremo Electoral estimó que un 50.99 por ciento de los votos fue para la Alianza Liberal y un 37.83 por ciento para el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). En tercer lugar quedó el Partido Camino Cristiano con un lejano 4.09 por ciento y el Partido Conservador con un 2.27 por ciento.