El truco de los atentados

DOUGLAS [email protected]

Parece que los políticos nicaragüenses creen mucho en que un “atentado” les mejora la imagen y los puede proyectar como mártires que merecen el voto ciudadano o al menos un buen indicador en las encuestas.

En las últimas semanas, a medida que se calientan las campañas para los comicios municipales, han surgido al menos dos “alarmas de atentado”, que rápido se desvanecieron como pompas de jabón.

Primero, los propagandistas de Daniel Ortega armaron la bulla diciendo que ex armados del Frente Unido Andrés Castro (FUAC), querían matar al líder sandinista en Chontales. Lo curioso es que la Policía de ese departamento recibió la noticia desde Managua.

La semana pasada alguien desconocido reveló que había un plan de atentar contra Pedro Solórzano, el candidato conservador que puede ser inhibido en los próximos días, por el gobierno, de participar en las elecciones por la Alcaldía de Managua.

La Policía dijo que no hay indicios de que sea cierto, excepto la declaración de un taxista que se supone escuchó una conversación de unos desconocidos que harían el atentado.

Cuando Arnoldo Alemán andaba en campaña como candidato presidencial, hubo un “atentado” contra él en un camino rural del norte del país, donde un grupo de armados dispararon a su caravana y huyeron.

Gente ligada a la campaña de Alemán comentaba después, con discreción, que había sido un montaje contratado que pudo ser peligroso para el mismo candidato, porque los “emboscadores” estaba ebrios.

Cuentan también que cuando doña Violeta Chamorro andaba en campaña electoral, en 1989, para sacar del poder a los sandinistas, un grupo de ex rebeldes de la Resistencia llegaron a ofrecerle “un atentado” que le subiera más la imagen. Los asesores de Chamorro rechazaron de inmediato el “negocio”, según confirmaron algunos miembros de su equipo de campaña.

Podríamos decir que el truco de los “atentados”, no es más que un estilo operativo que nuestros políticos han heredado de varias décadas de violencia en Nicaragua, pero sería sensato que quienes hoy hablan de civilismo y democratización, también cambien la forma de pelear una candidatura, olvidándose de revivir temores en la gente y comenzando a labrar su imagen en base a verdades constructivas.  

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí