Pierde antebrazo con explosión de mina que creyó era juguete

EDUARDO [email protected] Julito Tinoco, en su inocencia de doce años de edad, creyó encontrar un bonito juguete de metal cerca de su casa en Juigalpa a inicios de esta semana pero el juguete estalló en sus manos, pues resultó ser un “asesino oculto”: una mina antipersonal más. El niño perdió su antebrazo izquierdo y podría […]

EDUARDO [email protected]

Julito Tinoco, en su inocencia de doce años de edad, creyó encontrar un bonito juguete de metal cerca de su casa en Juigalpa a inicios de esta semana pero el juguete estalló en sus manos, pues resultó ser un “asesino oculto”: una mina antipersonal más.

El niño perdió su antebrazo izquierdo y podría perder la vista pues la mina antipersonal le impactó las retinas.

El martes pasado, Julito fue trasladado junto a su madre a Nueva York para ser atendido en el “Gramercy Park Eye Institute” gracias al apoyo de organizaciones humanitarias y del Gobierno de Estados Unidos.

La situación crítica de Julio pone de relieve el hecho de que aunque Nicaragua, el país centroamericano más afectado por las minas, ha logrado gran progreso en su eliminación, con sus propios esfuerzos y la ayuda de varias naciones y entidades internacionales, “todavía queda un número considerable de estos asesinos ocultos”, señala un comunicado de prensa del Departamento de Estado de Estados Unidos.

Según las cifras oficiales del Ejército Nacional, la meta al año 2004 es destruir un total de 78,234 minas antipersonales sembradas en el territorio nacional —sobre todo en zonas rurales— aunque ya se destruyeron unas 57,409 minas.

El Marshall Legacy Institute (MLI) está colaborando en el transporte, el tratamiento médico y el alojamiento de la familia Pérez en Estados Unidos.

Frank Brady, de Misiones Médicas para Niños, otra organización no gubernamental, hizo los arreglos necesarios para que cirujanos y médicos especializados en retina evaluaran la condición de Julio en el Gramercy Park Eye Institute en Nueva York, el pasado miércoles 26 de julio en la mañana.

Si es necesario someter a Julio a otras intervenciones quirúrgicas para ayudar a restaurarle la vista, el MLI coordinará con las Misiones Médicas para Niños y con el señor Walter Kaye (asistente civil en Nueva York del Secretario del Ejército) los arreglos necesarios para el tratamiento en una institución médica internacionalmente reconocida, como la “New York Eye and Ear Infirmary”, informó el Departamento de Estado.

Julio también recibirá una prótesis para su antebrazo izquierdo en el Columbia Presbiterian Hospital gracias a los arreglos efectuados por Ralph Cwerman, presidente de “The Humpty Dumpty Institute”.

Por el momento, se desconoce la evolución de la salud de Julito Pérez, para quien ver por primera vez las calles de Nueva York a miles de kilómetros de su Juigalpa natal, será seguramente una de sus mayores alegrías en la vida, pues significaría que no ha perdido la vista para siempre.  

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