- Casi todos los días, toreros improvisados, ingresan lesionados a los hospitales
- Otro torero, Francisco Ricardo Herrera Duarte, originario de la ciudad de Estelí, resultó con golpes en el rostro y la cintura tras quedar colgado de un toro durante una corrida en Expica el pasado lunes
JUAN IGNACIO ROSALES [email protected]
Con una cornada en la frente que le mandó hasta la sala de neurocirugía del Hospital Lenín Fonseca resultó Manuel de Jesús Medina, de 35 años, cuando el martes montaba un toro en las festividades de Santo Domingo, en Somoto, Madriz.
Medina dijo que iba montado en un toro Brahman de unos 900 kilos y en uno de los saltos el toro le impactó al frente con uno de sus cuernos.
Posteriormente el animal lo anduvo colgado hasta que lo bajaron y le dieron atención médica de urgencia mientras llegaba a Managua para que lo atendieran especialistas.
Medina, quien trabaja como agricultor y matarife del matadero de la ciudad, es primera vez que le ocurre un accidente como éste.
Otro torero, Francisco Ricardo Herrera Duarte, originario de la ciudad de Estelí, resultó con golpes en el rostro y la cintura tras quedar colgado de un toro durante una corrida en Expica el pasado lunes.
El torero relató que cuando se encontraba montado, el animal realizó un fuerte giro, quedó colgado y el semoviente le dio una cornada en el rostro, lesionándole el ojo y la cintura donde tiene un fuerte golpe.
Subrayó que no estaba tomado como muchos piensan. “Lo que pasó es que tenían puestas unas espuelas fijas y quedaron pegadas de la piel del animal y no pude soltarme”.
Herrera Duarte, de 25 años, aconsejó que “es mejor ponerse espuelas de estrella corrediza, son más seguras porque podés zafarte rápido del toro”.