Taxis, camiones de acarreo, buses y carretones se confunden con la abigarrada multitud que a diario acude a los dos lugares que destinó la municipalidad de Nueva Guinea para el estacionamiento. El caos es total, pues cada conductor hace lo que le place sin que la mínima presencia policial pueda evitarlo. LA PRENSA/ J. DUARTE.

Transporte y desorden, males de Nueva Guinea

Al platicar con los conductores éstos aducen que lo hacen por el congestionamientos de vehículos y otros argumentan que las señales que fueron instaladas no merecen respeto legal pues son rústicas, ni siquiera tienen el color convencional Aquí en las terminales se vive un conflicto con los pasajeros, porque allí se dan cita taxistas, acarreo […]

  • Al platicar con los conductores éstos aducen que lo hacen por el congestionamientos de vehículos y otros argumentan que las señales que fueron instaladas no merecen respeto legal pues son rústicas, ni siquiera tienen el color convencional
  • Aquí en las terminales se vive un conflicto con los pasajeros, porque allí se dan cita taxistas, acarreo comercial, camiones de carga, expresos, comerciantes, transeúntes y camioneteros, “pero esto se debe al pequeño espacio de las terminales

JERONIMO DUARTE P. – [email protected]

NUEVA GUINEA.- Al convertirse en un centro de intercambio comercial donde se mueven los intereses de muchas colonias, cooperativas e instituciones diversas de la región del Caribe, Nueva Guinea ha pasado a sufrir los males de que adolecen otros polos de inusitado desarrollo poblacional, esto es, numerosos problemas de transporte y de organización vial, que se empeoran con el aporte de una infraestructura deteriorada y la limitada capacidad de sus vías de comunicación.

Ubicada a 280 kilómetros al este de Managua, Nueva Guinea fue fundada hace 34 años y hoy posee más de 110,000 habitantes, existen 36 colonias agrícolas y 145 comarcas desde donde una abigarrada población de campesinos, comerciantes e industriales bajan a realizar sus intercambios y recibir atención de parte de entidades gubernamentales.

Esta convergencia hace que Nueva Guinea se convierta en la capital del municipio pero además que las terminales de buses se vuelvan un caos, si tomamos en cuenta que existen dos cooperativas de transporte rural que viajan hacia las colonias, una cooperativa nacional, la “Contlántico” que viaja hacia Managua y una cooperativa de taxis y acarreo comercial que lleva por nombre Luz y Esperanza que posee 30 unidades. Si sumamos a eso todas las nuevas concesiones de ruta que ha concedido la Alcaldía con la descentralización del transporte colectivo, veremos el por qué calificamos de caótica la situación.

Transportistas individuales que llegan de Managua y que usan la modalidad del transporte colectivo expreso, más los que acarrean carga, hacen uso de las dos terminales existentes en el municipio, una donde bajan a los pasajeros y otra que únicamente sirve para abordar.

Ambas terminales tienen una extensión de 50 metros cuadrados aproximadamente, y en ellas de manera simultánea se juntan buses Managua-Guinea, Guinea-Colonias, buses expresos a Managua, taxistas, camiones de acarreo, camiones de carga, vehículos de comerciantes, carretones de tracción muscular, transeúntes con ventas de verdura y artículos de toda clase. Todo en una misma parada hacen que aquello sea realmente una confusión difícil donde la gente y los vehículos se mueven como hormigas locas.

SE HICIERON ESFUERZOS… PERO EN VANO

No se puede dejar de señalar que hace unos seis meses la Alcaldía junto con la Policía y el Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI), hicieron el esfuerzo para establecer las dos terminales, pues antes era una sola. Pero ésta no ha sido una solución por el pequeño terreno que tienen las dos. Agreguemos a esto que, aunque se establecieron señales viales considerando una sola vía para entrar a las terminales y otra para salir, esto no contribuye a evitar los embotellamientos en las terminales y las calles adyacentes. Resulta común ver cómo los conductores, a vista y paciencia de la Policía, circulan contra la vía.

Al platicar con los conductores éstos aducen que lo hacen por el congestionamientos de vehículos y otros argumentan que las señales que fueron instaladas no merecen respeto legal pues son rústicas, ni siquiera tienen el color convencional.

Para citar un ejemplo, hay señales de “alto” con fondo blanco y con letras rojas, cuando es lo contrario, fondo rojo con letras blancas.

Para don Faustino García Taleno, comerciante y usuario, este problema del transporte debe comenzarse a regular desde el MTI, en Managua, y señaló que los buses que viajaban de Managua a Nueva Guinea, cuando el camino era difícil, se necesitaba ocho horas y 15 minutos de viaje, pero ahora que hay pavimento el tiempo es igual, cuando perfectamente pueden hacer el recorrido en cinco o seis horas. Pero… ¿qué pasa?, los buseros se acuestan a dormir para poder cumplir con el itinerario de ocho horas o más y el usuario tiene que estar ahí esperando con paciencia que sigan su camino y cuando reclaman la respuesta es que si llegan adelantado el MTI los multa.

De la misma manera García Taleno se refirió a los buses expresos a Managua, que según ellos son “expresos” pero tardan las mismas ocho horas que están utilizando los rutados. “De expreso es lo menos que tienen pues en el camino van levantando pasajeros hasta de dos córdobas, cobra más pero para llegar a la misma hora de los rutados. Eso es una burla cruel para el usuario”.

¿TERMINALES O MERCADOS?

Con relación al caos en las terminales de buses, García Taleno señala que el problema se puede resolver poniendo orden en las mismas, mejorando las señales de tránsito y que la Policía haga presencia con al menos un regulador de tránsito, también que la Alcaldía suspenda a los comerciantes de verdura que utilizan las terminales con sus canastos, y que el MTI regule a las cooperativas y transportistas individuales para que las terminales sean exclusivamente para subir y bajar pasajeros, que los taxis, camionetas de acarreo y carretones no interfieran en las terminales y que esperen a los usuarios en lugares adyacentes a las terminales.

En nuestro recorrido abordamos a transportistas, buseros, taxistas, obreros de acarreo comercial, al jefe de la Policía, al jefe del MTI, lo único que no pudimos fue abordar al alcalde por sus múltiples ocupaciones, según explicó él después.

Adrián de Jesús Rodríguez, Alejandro Mendoza Caza y don Isidro Obando González, opinaron que en primer lugar la tarea de ordenar el tránsito le corresponde al Gobierno Municipal.

También pensaron que las leyes están sólo en papeles y no las ponen en práctica, máxime que el Gobierno ya va de viaje y ya no le interesa el asunto, dijeron.

Según el capitán Julio Martínez en toda Zelaya Central sólo existen tres personas que se dedican a regular el tránsito, actualmente en Nueva Guinea la Policía no posee ni personal mucho menos documentos para “emboletar” a los conductores. Aseguró que hay avances con el subcomisionado Otilio Duarte, jefe de la Policía central, para que en Nueva Guinea haya personal y boletas para poner al día a los conductores. Se lamentó que en esta localidad no haya una oficina para cumplir esta función y las señales de tránsito que están instaladas no cumplen con sus requisitos legales.

El militar no dejó de reconocer que en las terminales se vive un conflicto con los pasajeros, porque allí se dan cita taxistas, acarreo comercial, camiones de carga, expresos, comerciantes, transeúntes y camioneteros, “pero esto se debe al pequeño espacio de las terminales, lo que se lograría poniendo el orden entre el MTI y la Alcaldía, en vista que las funciones policiales son otras”.

CONTESTA EL MTI

Jairo Quirós Largaespada, delegado del MTI, cree que las concesiones de rutas dadas por la Alcaldía no están acordes con las necesidades de los usuarios, se sabe que se han extralimitado. Nueva Guinea tiene 60 taxis cuando sólo hay una calle medio adoquinada.

Preguntamos a Quirós Largaespada qué está haciendo el MTI en relación a los “expresos” Managua-Nueva Guinea que en el camino van levantando pasajeros perdiendo así su condición de expresos y tardan las mismas ocho horas para llegar a su destino igual que los rutados, y respondió:

“Insto a las personas que se miren afectadas que interpongan la denuncia con nombre y apellido de los expresos que levantan gente en el camino para tener una base y pasar el caso a la Dirección General de Transporte Terrestre”, todo con el fin de mejorar la calidad del servicio.

Finalmente se conoció otro problema como es el de las concesiones numerosas de líneas de transporte hechas por la Alcaldía al descentralizarse el MTI. Para el caso en Ciudad Rama se autorizaron sólo 12 taxis, en Muelle de los Bueyes dos, mientras que en Nueva Guinea ya vamos por las 60 unidades.

La Cooperativa Luz y Esperanza se queja de estas concesiones desmedidas ya a veces dicen que no ganan ni para la gasolina, cuando en Nueva Guinea sólo existe una sola calle media adoquinada que tanto taxis como buses y camiones ya tienen deteriorada.  

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