- Rechazan posibilidad de liberarlo de un
juicio por locura
(EFE)
SANTIAGO.- La defensa de Augusto Pinochet aseguró el lunes que su cliente “no está demente” y anunció que rechazarán de plano la posibilidad de que sea liberado de un eventual juicio por violaciones a los derechos humanos por demencia o locura.
Así lo afirmó el jefe del equipo jurídico que defiende al senador vitalicio, el abogado Pablo Rodríguez, quien adelantó que la familia Pinochet se opondrá a la realización de exámenes médicos si éstos son ordenados después de que la Corte Suprema dé a conocer el fallo sobre su desafuero.
La demencia o locura son las únicas razones consideradas por la legislación chilena para liberar de un juicio a un inculpado, pero los abogados de Pinochet se resisten a solicitar que su cliente sea absuelto por esta causa y en cambio han centrado su defensa en la tesis del “debido proceso”, argumentando la mala salud del ex gobernante.
“El general Pinochet no está demente. Está impedido de ejercer los derechos que le corresponden por razones de salud. Pero no es una persona demente y es lo que, desgraciadamente, no quieren entender las personas que miran la legislación con un criterio tradicionalista”, afirmó Rodríguez en declaraciones al vespertino La Segunda.
El letrado hizo hincapié en que la Constitución dictada por los militares en 1980 estableció una nueva forma de evitar que a una persona se le pueda procesar sin ser demente, que es “la incapacidad de defenderse adecuadamente”.
“Ahí se consagra un derecho humano fundamental, el concepto del debido proceso”, señaló.
El ex gobernante de facto fue despojado de su inmunidad parlamentaria por la Corte de Apelaciones el pasado 5 de junio por sospechas fundadas en su responsabilidad en 19 secuestros calificados ocurridos en 1973, fallo de primera instancia que fue apelado por su defensa.
La Corte Suprema de Justicia inició la revisión del caso el miércoles pasado, pero tras los alegatos de las partes los jueces acordaron empezar a analizar el tema a partir de hoy.
Si el desafuero es ratificado por el máximo tribunal Pinochet, podrá ser procesado por el juez especial Juan Guzmán Tapia, quien está a cargo de la investigación de las 148 querellas que han sido presentadas en su contra desde enero de 1998.
Pablo Rodríguez insistió en la inocencia del senador vitalicio en los hechos que se le imputan, motivo por el cual, a su juicio, el desafuero debe ser rechazado por la Corte Suprema.