Sobre primera santa de C.A.

En el editorial de LA PRENSA del viernes 14 de julio del 2000, se dice que Sor María Romero Meneses, sera posiblemente la primera santa en Centroamérica, lo cual es un grave error. La primera santa en Centroamérica es Sor Encarnación Rosales Vásquez, de Guatemala de la Orden Belemitas, canonizada el 4 de mayo de 1997.

SALVADOR NARVAEZ BACA
San José, Costa Rica


Un paseo por una época feliz

Leí con mucho interés y un poco de disnea emotiva, el artículo que sobre “El Peneca” escribiera el señor Mario Fulvio Espinosa, en LA PRENSA del día 11 de julio. Me hizo ubicarme en tiempos llenos de esperanza y entusiasmo, cuando guardamos en nuestra bodega mental todo lo que nos rodea y que nos servirá más tarde alimentando nuestra experiencia infantil.

Porque es una verdadera experiencia la lectura de temas, a veces verdaderas joyas literarias, adaptadas a nuestra edad infantil, sin olvidar las otras no tan famosas pero, a veces, no menos impresionantes que se escriben para los niños, desde su comienzo.

Recuerdo narraciones como ¿Dónde estás, Corazón? que describe las aventuras de dos niños buscando a sus padres a través de una canción. Tenía “muñequitos” para los menores y juegos que ponían a prueba los conocimientos de los lectores y aseguraban algunas ideas que teníamos en duda. Pero una de las cosas que más le agradezco a El Peneca es habernos habituado a mejorar nuestra ortografía, refinar la redacción y apreciar la buena escritura.

Los lectores, al encontrarnos en nuestro centro de estudios, el Colegio Beato Salomón, discutíamos los casos aparecidos en la revista y hasta recurrimos a los profesores para aclarar ciertos puntos, todo lo cual mejoraba notablemente nuestros conocimientos. Como la revista aparecía los sábados, los lunes y martes eran los de las discusiones más ardientes.

¿Por qué dejó de venir una revista tan solicitada por la juventud? ¿Desapareció también en su país de origen? Otra revista que no he vuelto a ver es la llamada “Billiquen”. ¿Dónde están los sustitutos de tales fuentes de placer y enseñanza? Me gustaría mucho saberlo.

Agradezco al señor Espinosa el habernos llevado a un paseo por una época feliz, y al Diario LA PRENSA por haber sido el vehículo para tal viaje.

ENRIQUE GIL SALINAS
Oftalmólogo
Ave. Central Norte No. 316


¿Nicaragua, el Granero de C.A.?

En 1969 se fundaron cien centros Agrícolas Cantonales, Graneros o “Paniquines”, como despectivamente –al inicio– los llamó el pueblo, los que vinieron a constituir en la década de los 70’s, un magnífico proyecto de acopio y comercialización de granos básicos, pese a la estrategia de beneficiarse personalmente y proteger la gran producción agroexportadora de la administración Somoza.

A pesar de las críticas, los graneros se impusieron en todos los rincones de Nicaragua, unos con propósitos eminentemente de acopio, como los ubicados en los valles de Sébaco, Pantasma, Nueva Guinea, Jalapa y Malacatoya y otros en vía de abastecimiento, logrando así el precio a los pequeños y medianos productores y garantizar “el gallopinto y la tortilla” a la demanda poblacional. Pero el propósito no se limitó a eso, pudiéndose exportar en esos años grandes cantidades de G.B. hacia el área de C.A., principalmente a Costa Rica y a El Salvador.

El gobierno sandinista hizo grandes esfuerzos por incrementar la capacidad de almacenamiento que encontró el 19 de julio, y creó el proyecto MASA con casi cinco millones de quintales agregados. Pero la comercialización resultó frustrada debido a la falta de incentivo a los productores por las múltiples devaluaciones; no obstante se crearon grandes reservas de comida básica en aras de “Todo para la defensa, todo para la producción”.

A partir del triunfo de doña Violeta de Chamorro, y más tarde en la campaña del Presidente Alemán, escuchamos repetidamente que “Nicaragua volvería a ser el Granero de C.A.”, lo cual nunca sucedió, por el contrario los “paniquines” de Somoza continúan siendo usinas herrumbrosas que evocan a un Estado “benefactor” que hoy globalizado, no ofrece alternativas.

LIC. JOSE SALINAS WIEMAR
Ex-empleado de lo que fuera INCEI-ENABAS.


Cohetes no, morteros sí

Por este medio les hago un llamado a los señores que hacen las leyes en Nicaragua, para que prohíban los tan dañinos cohetes.

Para las festividades sólo deben ser permitidos los morteros, por estar probado que son eficientes en casi un100 por ciento. Los morteros al salir impulsados de un tubo de hierro se elevan a gran altura y ahí explotan.

En cambio el cohete, si la vara está defectuosa se desvía a cualquier lado, provocando incendios. Cuando un cohete se eleva bien, deja caer la varilla, que más de una vez le ha roto la cabeza a muchas personas.

El día 11 de julio del 2000, antes del mediodía tomó fuego una bodega que tenía valiosa mercadería, dicen que un cohete provocó el incendio. Si el dueño de la bodega y el de la mercadería no tenían seguro, se verán en grandes apuros para levantar la bodega y para pagar la mercadería, si la tenía en consignación.

Las causas principales de los incendios en Nicaragua son: los cohetes, generalmente defectuosos; las colillas de cigarrillo, que sin apagar tiran los fumadores; los circuitos por conexiones mal hechas o con alambre inapropiado y los rayos.

En todo el país se han quemado ranchos o casas que estaban cubiertas con techo de palma o de caña, a causa de los cohetes.

Por favor señores prohíban los nefastos cohetes, para prevenir los tan dañinos incendios.

ARMANDO GUEVARA FLETES


“No somos maestruchos”

Escuchando la semana pasada, en un programa televisivo las declaraciones vía telefónica, de la Sra. Adilia Sirias, en relación al despido de su cargo de delegada departamental del MECD de Chinandega, hecho a la Sra. Ileana Martínez, fue grande la decepción que me llevé al oír, cómo sin la menor delicadeza, se refirió a la ex delegada llamándola “maestrucha” de primaria.

Para el conocimiento de doña Adilia, en manos de esos maestruchos de primaria está la educación de los niños que representan el futuro de Nicaragua. Ese futuro que cada vez se ve más rodeado de la corrupción política que está acabando con la poca democracia que un día pudo existir en nuestro pobre país, de la falta de ética, de moral y de honradez.

Con todo el amor que le tengo a la carrera que escogí y con el orgullo de saber que pronto seré maestra, déjeme asegurarle que: “no somos maestruchos”.

Recuerde además, que usted una vez fue maestra de primaria, sepa llevar con dignidad y honor ese título, que ser maestro no es ser cualquier cosa.

LAURA E. MENDOZA
Estudiante de Magisterio
Chinandega, Nicaragua  

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