THOMAS WAGNER
NAGO, JAPÓN (AP).- El Grupo de los Ocho mayores poderes industriales se comprometió el sábado a ayudar a las naciones en desarrollo a ingresar en la revolución de la tecnología de la información, para que puedan dejar atrás las condiciones de vida del Tercer Mundo.
Durante la segunda jornada de sesiones de su cumbre de tres días en Okinawa, el G-8 acordó la creación de un grupo especial que concentre los esfuerzos para aumentar el acceso a la Internet y reducir los costos del proceso para las naciones en vías de desarrollo.
“Las naciones que tengan éxito al aumentar su potencial en el área de la tecnología de la información pueden esperar una rápida superación de los obstáculos convencionales del desarrollo de la infraestructura”, señala la carta firmada por los miembros del grupo: Estados Unidos, Japón, Italia, Gran Bretaña, Alemania, Francia, Canadá y Rusia.
Algunos criticaron de inmediato el plan. Jubileo 2000, una organización que fomenta la condonación de la deuda de los países más pobres, dijo que el énfasis que ponen los líderes de la cumbre en cerrar la brecha digital es una farsa, y quemó una computadora laptop.
“No podemos comer computadoras”, dijo Kewesi Owusu, coordinador africano del grupo. “La gente está muriendo”.
En un esfuerzo por evitar que crezca la brecha entre las naciones industrializadas y las naciones en desarrollo, Japón anunció un paquete de ayuda por 15,000 millones de dólares para ayudar a las naciones del Tercer Mundo a superarse, y 3,000 millones de dólares para luchar contra enfermedades infecciosas como el SIDA y la malaria.
Pero en contraste, Japón gastó 750 millones de dólares como anfitrión de la cumbre, la más cara que se haya realizado.
Médicos sin Fronteras, una organización de ayuda que ganó el Premio Nobel en 1999, elogió la iniciativa japonesa señalando que es un buen comienzo, pero instó a las naciones ricas a tomar medidas que abaraten los medicamentos para las naciones en desarrollo que luchan contra epidemias como el SIDA, la malaria y otras enfermedades.