PBRO. SILVIO FONSECA MARTINEZ
Andaban como ovejas sin pastor
Lectura del Santo Evangelio según San Marcos 6, 30-34
En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús, y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Entonces él les dijo: “Vengan conmigo a un lugar solitario para que descansen un poco”.
Porque eran tantos los que iban y venían que no les dejaban tiempo para comer.
Jesús y sus apóstoles se dirigieron a una barca hacia un lugar apartado y tranquilo. La gente los vio irse y los reconoció; entonces, de todos los poblados fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Cuando Jesús desembarcó, vio una numerosa multitud que los estaba esperando y se compadeció de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles muchas cosas.
Palabra del Señor.
“El mundo necesita compasivos pastores”
Lecturas Bíblicas: Jeremías 23, 1-6/Ef. 2, 13-18/San Marcos 6, 30-34.
En las lecturas de este domingo se desprende con facilidad el tema del pastoreo, por medio de los cuales Dios cuida a sus hijos y guía el curso de la historia. Entre los elementos que nos relata hoy el evangelista Marcos, deseo referirme a dos específicamente: las multitudes que seguían a Jesús y la compasión que les trae porque andaban como ovejas sin pastor (Mc. 6, 34).
Usando la imaginación, cualquiera de nosotros analiza una multitud sin guía, cada quien dejándose llevar por sus propias ideas, etc., todo esto significaría un caos, de ahí que el pastoreo, el liderazgo es imprescindible en cualquier estado social; pero falta saber quiénes quieren “compadecerse”; es decir, quienes quieren asumir los riesgos de esta tarea, ya que esto significa acarrear con todos los problemas de esas multitudes y atenerse a las consecuencias. El drama de esas multitudes que seguían a Jesús, desorientadas y buscando una brújula que les sirviera de orientación lo llevó a compadecerse, a demostrar ante todo su humanismo y después su misión divina.
Los textos que hoy leemos son comúnmente usados en la Iglesia para referirnos a las vocaciones religiosas y sacerdotales, que obviamente es para nosotros, e incluso para los líderes laicos una carta magna, pero los elementos que subraya Marcos, tienen también una aplicación e importancia para el género humano, ya que carece de buenos pastores, reflejando así la pérdida de humanismo, al dejar a los otros a su suerte para ser devorados por lobos rapaces que pueden llevar el ropaje de mansos pastores. El pastoreo no sólo lo ejercen los obispos y sacerdotes, análogamente lo ejercen también los gobernantes y los políticos porque “conducen” a los demás, de ahí que se les pida coherencia de vida.
Me parece oportuno compartir como experiencia personal esas multitudes que he encontrado en cantidades de colegios confesionales y no confesionales, y universidades que llaman a nosotros los sacerdotes como pastores que les lleven a Cristo. De febrero a mayo visité aproximadamente 40 colegios no confesionales; en el mes de julio me di también a la tarea misionera de visitar a algunas universidades de nuestra ciudad capital, entre ellas: UNAN RUCFA, UNIVAL, Universidad del Valle, Thomas More, UdeM, Universidad de Managua, UAM, y en todos estos colegios y universidades viví la misma experiencia de Cristo: están como ovejas sin pastor; de ahí que todos me pedían que DOCAN (Docentes Católicos Nicaragüenses); ECAM (Estudiantes Católicos de las Arquidiócesis de Managua) y PUAM (Pastoral Universitaria de la Arquidiócesis de Managua), conduzcan y lleven a los estudiantes, profesores y catedráticos el mensaje del evangelio. He rezado para que el Señor nos envíe misioneros a estos nuevos areópagos y saciemos el hambre y sed de Dios que se vive en esos ambientes; desearía que fuese uno de los frutos más importantes de este Jubileo.