A los miembros de las Comunidades Eclesiales de Base de las Col. 14 de Septiembre y Nicarao, el habérseles perdonado por la actitud que adoptaron cuando Mons. Jorge Solórzano llegó a atender la Iglesia en esos sectores, parece que se les olvidó haber atendido mal al padre cuando llegaba a realizar la eucaristía a las iglesias.
En los periódicos quedaron plasmadas las noticias de lo que causaron con su comportamiento. No sé a quién quieren engañar ahora.
RODOLFO MONTENEGRO C.
Colonia 14 de Septiembre