Un hombre disfrazado de mujer intenta secuestrar un avión

“En ningún momento se rajó Guadamuz”, cuenta el ex coronel Larios, que fue quien lo enfrentó cuando intentó el secuestro En 1969, un hombre disfrazado de mujer intentó secuestrar un avión de la aerolínea local “La Nica”, sin embargo, la acción fue en vano. En el vuelo viajaba el Coronel G.N. Bernardino Larios, acompañado de […]

  • “En ningún momento se rajó
    Guadamuz”, cuenta el ex coronel Larios, que fue quien lo enfrentó cuando intentó el secuestro

En 1969, un hombre disfrazado de mujer intentó secuestrar un avión de la aerolínea local “La Nica”, sin embargo, la acción fue en vano. En el vuelo viajaba el Coronel G.N. Bernardino Larios, acompañado de otros militares, rumbo a Bluefields.

El secuestrador era Carlos Guadamuz, ex Director de Radio Ya y ex militante del Frente Sandinista y ex amigo íntimo del comandante Daniel Ortega Saavedra.

¿Usted detuvo a Carlos Guadamuz cuando él intentó secuestrar un avión vestido de mujer?

LP: (Sonríe)..

BL: “¡Ay Dios mío!… Yo iba a Bluefields a hacer un trabajo de ingeniería en la planta eléctrica. Ya cuando íbamos levantando vuelo, vi a una señora vestida de negro hablando con la aeromoza. De pronto la aeromoza salió corriendo a la parte trasera y me levanté a preguntarle qué había ocurrido. “¿Qué pasó Lupe?”, le dije…“¡Hay una mujer armada en la cabina!”, gritó… Regresé a mi asiento y hablé con Francisco Castillo, un chofer de un coronel que iba a mi lado, le dije que había una mujer armada en la cabina. El fue más preciso: “No… yo le vi las pantorrillas… es hombre”, me contestó.

Entonces le dije que cuando ella saliera de la cabina del piloto debía ser “desarticulada por uno de los dos”.

LP: ¿Y cómo logran detener a Guadamuz?

BL: “Cometió el error de salir de la cabina para gritar en el pasillo: ¡Viva el Frente Sandinista!” …con una pistolita cañón corto, tal vez una 22. En ese momento, yo cometo un error al tomar una revista para aparentar leer. Me dije, “¡qué estúpido que soy, quién va a aceptar que estoy leyendo!”. Y me veo el pantalón kaki. Me entró miedo porque si ese hombre sabe que yo soy militar, me mata.

Eso definió toda mi situación porque en ese momento no tuve la menor duda de lo que haría. El estaba a un metro de distancia mía, aunque yo lo veía como a un kilómetro. Hasta que me le tiré encima. Se produjo el primer disparo. Otros se le tiraron encima. Yo no le solté la mano con que él sujetaba la pistola, pero Guadamuz era más fuerte que yo y no se la pude quitar. Los pasajeros se levantaron y le dieron una zurra de padre y señor mío, le quitaron los brassieres y todo. El andaba pelón. El piloto le quitó la pistola. Lo amarramos. Y Carlos Molina le metió un balazo en la rodilla. En ningún momento se rajó Guadamuz.”.

LP: ¿Qué ocurrió después?

BL: “A Guadamuz lo llevaron a La Modelo. Después se montó una sinvergüenzada. A mí me pusieron como oficial de seguridad de “La Nica”. Debo reconocer que cuando yo estuve preso durante el régimen sandinista, Guadamuz jamás llegó a hostigarme”.  

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