- Nuevo marco legal las independiza del Ministerio de
Hacienda y les asigna mayor
presupuesto - Diputado Wálmaro Gutiérrez dice que la Contraloría
debe estar
“ojo al Cristo”
NIDIA RUIZ [email protected]ÍA ANTONIA LÓ[email protected]
La autonomía que adquirieron a partir de ayer la Dirección General de Ingresos (DGI) y de Aduanas (DGA), con la puesta en vigencia de la ley que rige a ambas instituciones, la que aún no ha sido reglamentada, provocó desconfianza en el seno del Parlamento ya que contarán con un porcentaje de presupuesto cuyo destino no se ha definido claramente.
La ley establece que se les otorgará el tres por ciento de las recaudaciones logradas a las dos instituciones, lo cual les incrementa sustancialmente el presupuesto que les fue aprobado en el Presupuesto General de la República cuando eran entidades subordinadas al Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP).
Según el diputado sandinista Wálmaro Gutiérrez, ambas cuentan con 107 millones de córdobas de presupuesto para este año. Con la nueva ley, esta cantidad pasaría a unos 270 millones, es decir, más presupuesto que algunos Poderes del Estado como la misma Asamblea Nacional.
Pero además del tres por ciento, ambas instituciones pueden obtener recursos de donaciones y transferencias de fondos públicos que se le asigne del Presupuesto General.
Pero para poner en marcha el tres por ciento se necesita de una reforma al Presupuesto General de la República. Gutiérrez dijo conocer que el Poder Ejecutivo está trabajando en esta reforma.
LA PRENSA trató de abordar al titular de Hacienda, Esteban Duque Estrada a través de su teléfono celular, donde inicialmente respondió pero al conocer las inquietudes del caso lo desconectó según se verificó en varias ocasiones.
Por otro lado, Gutiérrez indicó que la autonomía que tienen ambas instituciones puede generar mayores niveles de corrupción, de los que cuando era subordinada al Ministerio de Hacienda y Crédito Público.
A ello agregó el hecho de que la Ley Creadora de la Dirección General de Servicios Aduaneros y de reforma a la Ley Creadora de la Dirección General de Ingresos no cuenta con un reglamento que deje claro muchos artículos de la Ley.
Por esta razón Gutiérrez llamó a la Contraloría General de la República a estar “ojo al Cristo”, en esta nueva etapa de ambas instituciones.
“Creemos que la descentralización administrativa y financiera de la DGI y DGA puede generar más corrupción de la que ya existía en estas instituciones y para muestra un botón: aquí tenés el caso de los checazos de Byron Jerez y por tanto una reglamentación coherente y ordenada de estas dos instituciones viene a garantizar el manejo más ordenado de los bienes del Estado”, expuso el diputado.
DGI: HABRÁ AUDITORIAS
Por su parte, Sergio Centeno, subdirector de la DGI, dijo escuetamente que la Ley contempla la creación de un departamento de auditoría interna que se va a encargar de velar “porque no ocurran actos cuestionables y qué es lo que estamos tratando de evitar en la nueva ley”.
Expuso que el objetivo principal de la ley es la eficiencia administrativa para mantener un ritmo creciente de las recaudaciones.
La DGI recaudó durante 1999 4,270 millones de córdobas, según cifras facilitadas por la entidad.
REFORMA TOTAL EN ADUANAS
En el caso de la DGA, conforme la ley se debe redefinir, reestructurar y revisar la estructura organizativa, por un lado para descentralizarla del Ministerio de Hacienda, lo cual obliga a crear nuevas dependencias.
Santiago Altamirano, vocero de la DGA, dijo que lo más importante va en torno a la parte administrativa, siempre tendrá que informar a Hacienda de las recaudaciones.
“Se está redefiniendo la estructura orgánica, por ejemplo, debe crearse una auditoría interna que antes no existía porque antes estaba en manos del MHCP, y solamente se contaba con una dirección de fiscalización para el control del manejo técnico de mercaderías”, explicó.
Otros cambios contemplados serán en el pago de planillas que antes eran emitidos por Hacienda y ahora lo hará la DGA.
Se experimentarán cambios con la creación de una unidad de relaciones internacionales, otras de atención al usuario, la de control y seguimiento a las aduanas y se practicará una revisión interna dentro de la estructura de la DGA.
Asimismo, existían dos subdirecciones: una general técnica y la administrativa financiera. Conforme la nueva ley habrá la tercera que será de fiscalización y vigilancia aduanera, además de la dirección superior.
Según Altamirano este proceso podría tardar unos tres meses, aunque se desconoce con exactitud el monto que requerirá esta modificación administrativa, ya que se debe contratar personal, contabilizar nuevos salarios, instalación de equipos y otros.
La DGA ha acumulado ingresos de enero a junio por el orden de 1,204 millones de córdobas. La proyección anual de la DGA es de 2,283 millones.