- Los presupuestos para la
fiesta siempre son
sobrepasados, y los mayordomos tienen que responder al boato de la tradición - Se menciona la posibilidad de construir un santuario a Chaguito en las costas de
Veracruz de Acayo - Ancianos
jinotepinos dan testimonio de mayordomos que
respondieron “como se
debe” a los
devotos del Santo y de otros que “la
pasearon”
EUCLIDES CERDA CALEROEspecial para LA [email protected]
JINOTEPE.- Para la compra de reses, cerdos y cualquier otro tipo de alimentos y condimentos propios de las comilonas, así como para el gasto en chicheros y pólvora, los mayordomos de la Octava de Santiaguito han destinado la suma de 150,000 córdobas, presupuesto que siempre resulta rebasado por otros “imprevistos” si se quiere que la mayordomía pase a la historia como “espléndida y rumbosa”.
El detalle anterior constituye una muestra del afán que predomina entre los jinotepinos que en estos días proceden a lanzar la casa por la ventana al celebrar a su santo patrono, en una prolongada fiesta que comenzó en los primeros días de julio y concluirá a finales de mismo mes.
Este afán de quedar lo mejor que se pueda con el Santo no es nuevo sino que proviene de una tradición que data de tiempo inmemoriales. En la mente de algunos ancianos, por ejemplo, existen referencias a festividades patronales y mayordomos que se fueron hasta el cuello en “jaranas”, pero que lograron darle a la festividad un boato digno de la causa.
EL MAR LE BESA
LOS PIES
En estos días lluviosos de la época invernal la demanda mayor del patrón Santiago, según los jinotepinos, es la evangelización. Para ese fin la imagen del Santo emprende una romería que lo lleva a visitar caseríos y comarcas que se ubican entre las elevaciones y cañadas de la Meseta de Carazo hasta terminar la mitad del periplo en las costas del mar.
Según cuenta la tradición Santiago sale de su terruño en calidad de Apóstol Evangelizador, es decir, se encarga de difundir la palabra del Señor hasta los confines más remotos del mundo para que el sacrificio de Jesucristo no haya sido en vano y sirva de base para la redención de los hombres.
Pero Santiago no iba en pos de la gloria, ni a conquistar tierras, ni a obtener riquezas, ni esclavizar a los hombres. Santiago llevaba una misión más importante, su meta era conquistar el alma, expresan algunos jinotepinos.
Este año la peregrinación de Santiago por los escabrosos caminos de la montaña caraceña estará signada por los clamores de miles de campesinos abandonados a su suerte, gente que lucha por subsistir entre el hambre y la miseria y que ha sufrido sequías y plagas que han diezmado sus cultivos, pero que siempre tienen algo que ofrecer a la multitud que sigue a Chaguito.
Hasta pocos años la partida de Chaguito a las montañas pasaba inadvertida, solamente iba acompañado de algunos creyentes llamados priostes. Ese día la partida se anunciaba con repicar de campanas y unos cuantos cohetes y morteros. Muy pocas personas se percataban de su regreso, que por tradición se hace por El Rastro, camino a La Guinea, hasta que se dejaba escuchar el detonar de cohetes, morteros y un incesante toque de tambor.
Ahora tanto para la salida como para la entrada triunfal se ha hecho un cambio total, pues de tres a cinco mil personas lo despiden y se encargan de darle una calurosa bienvenida a su regreso en medio de aplausos, silbidos, agitar de sombreros, gorras y pañuelos. Como fondo se escucha el repicar de las campanas de la parroquia, el son de las marimbas, música de chicheros, cohetes, morteros y los infaltables bailes que le dan el toque final al evento religioso.
LAS BRAVAS AGUAS SE VUELVEN MANSAS
Cuentan los que acompañan al Santo en su peregrinación, que cuando éste llega a las costas del mar, las olas embravecidas se calman y las aguas llegan mansamente hasta la playa en un suave murmullo, con una espuma clara que va a besar suavemente los pies del Apóstol. Simultáneamente se deja escuchar entre los fieles el Alabado, canto religioso de acordes musicales simples y repetitivos, como una letanía. En ese instante los fieles piden con mayor fervor la protección de Chaguito y lo nombran abogado de sus almas.
Acompañar a Chaguito involucra pasar por sacrificios e incomodidades. Por ejemplo en las costas de Veracruz de Acayo no existen condiciones higiénicas ni sanitarias para satisfacer las necesidades de los romeros. Tampoco hay agua potable. El recorrido que hace el Santo es de casi 120 kilómetros, por veredas y montañas abruptas.
Este año los feligreses acompañantes de Santiago llevarán consigo un libro dedicado a la Cruzada Evangelística y que se titula “El Patrón Santiago”, cuyo autor es el doctor David López. En ese texto se afirma que Carazo es la cantera espiritual de la Arquidiócesis de Managua.
También se menciona la posibilidad de construir un centro de peregrinación dedicado al Patrón Santiago en Veracruz de Acayo.
EL MILAGRO DE SANTIAGO
Como ocurre todos los años, en esta ocasión se espera que las fiestas estén de lo mejor, ya que ha sido el licenciado Orlando Mejía Hernández y su esposa Lila del Carmen Galán López los que se han responsabilizado de la mayordomía de Chaguito. Y lo hacen por favores especiales recibidos del Santo, como fue el milagro que hizo a su hijito de 5 años, el cual tenía las piernas encorvadas y siempre los especialistas decían que tenían que practicarle una cirugía.
“Le pedimos a Santiaguito que lo sanara y fue así que desde hace cuatro años comenzamos a hacer alboradas al Santo en nuestra casa, seis meses después el niño fue manifestando cambios positivos hasta quedar completamente sano y con sus piernas normales”.
“Es por eso que este año 2000 decidimos ser los mayordomos de La Octava de Santiago, para pagar como se debe lo que consideramos fue un milagro. Hoy nuestro hijo corre y ríe como cualquier niño saludable”.
En realidad, el niño Emmanuel Jesús Mejía Galán, de 5 años, ahora corre por todos los lugares de la casa sin problema alguno, salta y sube a pequeños árboles.
Por eso el matrimonio Mejía-Galán tiene lista 8 reses, 10 cerdos, para los exquisitos platillos como el ajiaco, el guiso, los nacatamales, sin faltar los sabrosos buñuelos, la chicha de maíz y las rosquillas, que serán repartidas a unas 20 mil personas entre promesantes y visitantes.