- Se ha comparado este avance con la invención de la rueda, la imprenta o el avión
- Sin embargo se abren más interrogantes y se acalora el debate sobre las consecuencias del abuso de nuevas tecnologías genéticas
PARIS (AFP).— La descodificación del genoma humano, anunciada esta semana por científicos de todas partes del mundo, es una revolución científica sin precedentes, que ha sido comparada en su alcance y utilidad a la invención de la rueda, la imprenta, el avión o la penicilina.
Sin embargo, es sólo un primer paso en el intento de descifrar el laberinto genético del hombre y —tal vez— hallar respuestas a preguntas universales como: ¿por qué somos como somos?, ¿por qué reaccionamos como reaccionamos? y tal vez a otras como: ¿por qué somos alérgicos? o ¿por qué somos diabéticos?
El doctor Francis Collins, presidente del Instituto Nacional de Investigación sobre el Genoma Humano (NHGRI), que dirigió el “Proyecto del Genoma Humano” (HGP), señaló que este “es el esfuerzo científico concertado más importante jamás intentado por la humanidad” .
Después de una década de intensas investigaciones, los científicos del HGP, un consorcio de 16 centros de investigación financiados por fondos públicos en Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Alemania y Japón, y la sociedad estadounidense Celera Genomics, anunciaron el lunes haber realizado un mapa casi completo del genoma humano.
GENOMA, LIBRO DE LA VIDA
Ese “libro de la vida”, que es el genoma humano, comprende 3, 000 millones de letras químicas que componen el ADN y forman la escenografía genética del hombre.
Este logro, que eventualmente puede conducir a hallar la forma de curar decenas de enfermedades genéticas, también ha hecho renacer los temores de que este conocimiento pueda ser utilizado para que en lo adelante cada cual (con dinero) pueda tener un “bebé a la medida” o que en breve el mapa genético se convierta en la base de parámetros oficiales que se utilizarían para eliminar a los “deficientes”.
Las manipulaciones genéticas han alentado un apasionado debate, no sólo sobre los aspectos éticos, sino también sobre las eventuales consecuencias que su aplicación podría tener sobre la economía y el medio ambiente.
AVANCE GENERA DEBATE ETICO Y TEMOR ANTE CONSECUENCIAS DE USO INDEBIDO
Los que apoyan los avances de descifrar y aplicar los conocimientos genéticos recalcan que las plantas y animales genéticamente modificados pueden ser más productivos y ayudar a paliar el hambre que padece regularmente gran parte de la humanidad.
Los opositores no vacilan en resaltar que interferir en la distribución genética natural puede tener consecuencias de pesadilla, al crearse involuntariamente nuevas bacterias y parásitos que podrían saltar la barrera de las especies hasta llegar a afectar a los seres humanos.
LA CLONACION DE “DOLLY” FUE UN PRELUDIO
Los animales clonados abrieron la puerta a este debate, cuando el 5 de julio de 1996 nació la ovejita Dolly, la primera de su género. Ahora, en medio de los serios debates producidos por la descodificación del genoma humano, los creadores de Dolly han descubierto un método revolucionario de dividir los genes que podría conducir a animales “realizados a la medida”, señalaba la revista británica Nature en su número de este jueves.
Dos ovejas llamadas Diana y Cupid fueron clonadas de ADN que fue alterado para contener cambio específicos.
El ADN, una larga molécula compleja en forma de espiral, (que curiosamente remeda el caduceo de Mercurio utilizado desde tiempos inmemoriales como insignia de los médicos) está formada por largas cadenas, compuestas por subunidades, las bases, designadas por cuatro letras.
Estas ovejitas, que prometen encender un nuevo debate sobre la modificación genética de animales, similar a la que ya provocan los OGM (vegetales tratados genéticamente para agrandarlos o hacerlos más resistentes a los insectos), inicialmente concebidos para reducir la cantidad de insecticidas que se utilizan, son “hijas” de un equipo dirigido por Alexander Kind de PPL Therapeutics Ltd., situado en Edimburgo, Escocia.
En el momento actual, insertar genes en los mamíferos con el objetivo de que el animal produzca proteínas que pueden ser utilizadas en investigaciones médicas, es un asunto relativamente sencillo, pero lamentablemente no garantiza que los resultados sean infalibles.
En breve la técnica consiste en introducir ADN en el núcleo de un óvulo fertilizado. Sin embargo, a veces el material trasplantado cae en un lugar diferente del cromosoma y no produce la interacción prevista, por lo que no se logra la proteína deseada.
Además, a veces los genes endógenos del animal, localizados en el óvulo y los espermatozoides, no pueden ser alterados utilizando esta técnica, por lo que las modificaciones no son transmitidas a las generaciones futuras.
Diana y Cupid fueron logradas con una técnica nueva, insertándose una secuencia de ADN en un punto específico, COLIA-1, del cromosoma de una célula adulta de oveja, tras lo cual esa célula fue “fundida” con un óvulo al que se le había extraído el núcleo.
En este caso específico, las descendientes de estas dos ovejas presentarán las mismas modificaciones que sus madres.
El objeto de esta modificación es un gene que produce la proteína humana alfa-1-antitripsina, cuya ausencia puede provocar el enfisema.
En un comentario en la revista, los biólogos moleculares Milind Suraokar y Allan Bradley del Baylor College of Medicine de Houston, Texas (Estados Unidos), señalan que el equipo de Edimburgo ha llevado a cabo la primera clonación y modificación genética realizadas de forma simultánea. Un porvenir de alcances infinitos se abre ante nosotros sin que sepamos aún hacia dónde puede conducirnos, lo que se ve reflejado en las llamadas de alerta y la inquietud creciente de científicos y filósofos.
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