MIGDONIO BLANDÓN B.
El lema utilizado para la recién pasada celebración del Jubileo de Laicos, en secuencia del Año Jubilar, decretado por la Santa Sede fue: “Laico, Cristo cuenta contigo”. Por su importancia, dicho lema debe ser permanente.
El llamado que la Iglesia nos hace debe hacer eco en todos los que en nombre del Misterio Trinitario de Dios Trino y Uno, hemos sido bautizados. Debe motivarnos al avivamiento de la fe recibida; y en comunión eclesial, estando así en relación con el Señor, tener la fuerza necesaria para cumplir los mandamientos, que de hecho han sido dictados para el bien de todos; y así preparados, llevar a El a los que no le conocen.
La salvación que Cristo al redimirnos ha querido darnos, es integral y para todo el que quiera seguirle. Su reino, aunque no es de este mundo, comienza aquí y trasciende a la eternidad. Si atendiendo su llamado nos decidimos a seguirle y vivir como ha querido que vivamos; precisamos frecuentar los sacramentos; y con Su ayuda acatar Su voluntad, siendo El, ante todo lo prioritario.
Aún conociendo sus principios, estando rota la relación con El, es punto menos que imposible seguirlos. Esfuerzo y voluntad propios son arrebatados por el desbordado cauce de las tentaciones; y si asfixiaba la humildad predomina la soberbia, no da pábulo al arrepentimiento; y al hundirse en el caos, arrastra consigo a quienes con él se han desviado del camino verdadero, que aunque incómodo, es el que lleva a la vida plena.
Con pena debe reconocerse que en países supuestamente desarrollados, no sólo han adulterado los principios cristianos, sino que además han adecuado sus leyes contraviniendo la Ley de Dios, de manera específica en el quinto mandamiento, que a la letra dice: “¡No matarás!”. Así, se ha autorizado la muerte de las creaturas predilectas de Dios, a que sólo El tiene derecho, por el aborto, la eutanasia y otras distintas ejecuciones.
En lo referente a lo primero, algunos de nuestros legisladores, auspiciados por grupos femeninos antinatura, están haciendo campaña en la Asamblea Nacional para que ésta apruebe la ley propuesta que autorizaría el “aborto terapéutico”, que en sí, sería el pretexto para múltiples asesinatos de criaturas indefensas, con premeditación, alevosía y ventaja, al que se prestarían los que por la ruptura con Dios se ha bestializado.
Los laicos cristianos, como Iglesia y sin actitudes farisaicas, debemos en gran parte contribuir a que se den cambios estructurales necesarios a efectuarse, para sanear de manera integral los ambientes corruptos que a todos los niveles se dan, incluso con nuestra colaboración activa o pasiva. Dios tiene absoluto poder para todo, sin embargo habiendo sido redimidos por Cristo, quiere que como laicos colaboremos con El.
Respetuoso de la libertad y dones diversos que nos ha dado, no impone su sacra voluntad. Como sus creaturas predilectas, desde el principio de los tiempos por diferentes medios ha querido guiarnos. Siendo Dios, se hizo hombre para enseñarnos a vivir a plenitud como tales, elevando a la categoría de hijos Suyos a quienes reconocemos su Paternidad, dejándonos también a Su Madre que intercede amorosamente por todos.
Que los mensajes recibidos en el solemne Jubileo Laical recién pasado, avivando nuestra fe, con fervor, ardor y decisión consolide nuestro compromiso con el que por su amor infinito, dándonos la vida y la subsistencia, ha querido lavarnos con su preciosa sangre, para que si queremos seguirle, colaborando con El, terminemos con la miseria integral que invade los ambientes, viviendo desde aquí en Su Reino hasta la eternidad.