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SAN VICENTE DEL CAGUAN, Colombia.— Gran Bretaña presentó el jueves, antes de comenzar la audiencia internacional sobre erradicación de cultivos de narcóticos, una exigencia a la guerrilla: “cese completo de hostilidades” y respeto al derecho internacional humanitario.
El embajador británico Jeremy Thorp, dijo en una declaración escrita que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) deben hacer este “gesto definitivo de paz para que las negociaciones de paz avancen”.
Esta propuesta comenzará a discutirse el lunes aquí entre los delegados de las FARC y del gobierno del presidente Andrés Pastrana, cuyo planteamiento incluye no sólo la tregua militar sino la terminación de los secuestros, las extorsiones y los ataques a la población civil, según anunció el Comisionado de Paz, Camilo Gómez.
“El Reino Unido no puede aceptar el secuestro, la desaparición forzada y la extorsión, ni tampoco el reclutamiento de niños para el “servicio militar” en la guerrilla, o en cualquier otro cuerpo. Estas son violaciones a los derechos humanos y deben terminar”, dijo el embajador británico, que se identifica con la posición del gobierno colombiano.
Thorp, que encabeza la delegación británica en la audiencia internacional, condenó “la participación en el comercio destructivo de narcóticos” de las FARC con el cobro de impuestos a la producción de cocaína y heroína.
“Ninguna forma de participación en eso podría ser aceptable para mi gobierno, ni para el parlamento, las ONG (organizaciones no gubernamentales) y la opinión pública británica”, agregó.
El diplomático también condenó las matanzas que ejecutan los grupos paramilitares que enfrentan a la guerrilla y buscan aterrorizar a la población civil para socavar el respaldo a los rebeldes.