(AFP)
LOS POZOS, Colombia.- Los campesinos cocaleros de Colombia rechazaron el miércoles la prometida ayuda antidrogas de Washington a Bogotá, señalando que derivará en más guerra y en un éxodo masivo de labriegos hacia Ecuador, Perú y Venezuela.
“No necesitamos más helicópteros artillados de Estados Unidos ni más fumigaciones que daña la salud humana y el ecosistema, sino asistencia integral para cultivar otros productos legales e igualmente rentables”, dijo a la AFP Alvaro Vásquez, un líder campesino del selvático departamento de Putumayo (sur), fronterizo con Ecuador y Perú.
Vásquez y otros cocaleros llegaron a la localidad de Los Pozos (740 km al sur de Bogotá) para exponer, este jueves, la problemática de los pequeños cultivadores de coca y amapola -materias primas de la cocaína y la heroína- en una audiencia internacional convocada por el gobierno y la guerrilla marxista de las FARC, que negocian un acuerdo de paz.
El líder campesino indicó que “es inaudito, carente de toda lógica que no sea la de la actitud guerrerista, que el 70% de la ayuda (por unos mil millones de dólares que Washington ha ofrecido para financiar el Plan Colombia de lucha antidrogas) vaya a ser destinada para comprar helicópteros artillados y dañar el medio ambiente”.
“Nosotros estamos dispuestos a erradicar los plantíos (de coca y amapola) porque sabemos que las drogas le hacen daño a la humanidad, pero necesitamos créditos baratos, vías de acceso, subsidios para los productos (que sustituyan a los narcocultivos) y mercados seguros”, enfatizó.
Vásquez dijo que “si se impone la actitud militarista de Estados Unidos, entonces habrá más guerra y los campesinos de Putumayo no tendremos otra opción que huir en desbandada hacia el interior de Colombia, Ecuador o Perú”.
Putumayo es uno de los principales productores de coca y amapola, y una de las regiones más ricas en biodiversidad de Colombia, donde, según las autoridades, operan las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y los paramilitares de extrema derecha.