(EFE)
CARACAS.- Con la fijación del 30 de julio como la nueva fecha para celebrar elecciones en Venezuela, las autoridades legislativas aspiran a normalizar cuanto antes la situación institucional del país.
La Comisión Legislativa Nacional (CLN) venezolana o “Congresillo”, dominada por el “chavismo”, decretó el jueves la separación de los comicios presidenciales, legislativos, regionales y municipales previstos originalmente para el 28 mayo pasado.
Además, fijó para el 30 de julio próximo la primera jornada electoral para elegir presidente, la Asamblea Nacional (Parlamento), gobernadores de Estado, legislativos regionales, alcaldía metropolitana, concejales del cabildo y alcaldes de Caracas, además de representantes de los parlamentos Latinoamericano y Andino.
El segundo vicepresidente de la CLN, Elías Jaua, justificó ayer la decisión de celebrar cuanto antes elecciones porque el “país entiende la necesidad de legitimar el mayor número de instituciones posibles en un término perentorio”.
La nueva convocatoria electoral se produce casi un mes después de que el Tribunal Supremo de Justicia suspendiera por problemas técnicos las elecciones múltiples del 28 de mayo, con las que el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, aspiraba a legitimar el “proceso revolucionario” que quedó consagrado cuando los venezolanos aprobaron la nueva Carta Magna “bolivariana” en diciembre pasado.