MARIO SÁNCHEZ [email protected]
SIUNA, RAAN.— Una banda de asaltantes armados integrada por dos jóvenes de Siuna y otro de Río Blanco, Matagalpa, fue desarticulada por la Policía Nacional y el Ejército cuando apenas cometían su segundo atraco.
El trío estaba armado con tres fusiles AK, dos rifles .22, una escopeta .12 y un revólver .22, armas que fueron decomisadas por la Policía de Siuna.
Esta novel banda de asaltantes de caminos, es la que en dos ocasiones asaltó al chofer de un camión repartidor de gaseosas, a quien robaron unos 5,800 córdobas en los dos atracos.
Los capturados son Santiago Aguinaga Hernández, Norlan Jarquín Aguinaga y José Andrés Valle Zamora, que también se hace llamar Terencio Flores Valle.
El comisionado Gregorio Aburto, jefe de la Policía de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), dijo que ésta es una banda que comenzaba a operar en la zona de la comarca Yaoya, principalmente en el sector del puente “El Turco”, a unos 12 kilómetros al este de Siuna.
Es precisamente en ese sitio donde los asaltantes interceptaron, en dos ocasiones, al camión de la Pepsi. El primer asalto ocurrió a las nueve de la mañana del 11 de junio, y el segundo seis días después.
Los integrantes de la banda “El Turco”, como se les conoce debido al lugar donde comenzaban a operar, iniciaron sus acciones delictivas en momentos en que la Policía y el Ejército desarrollan el Plan Especial de Seguridad en el triángulo minero, que tiene como objetivo terminar con las bandas armadas que mantienen en zozobra al campesinado.
Aunque las investigaciones iniciaron al reportarse el primer asalto, fue la ocurrencia del segundo lo que permitió que las fuerzas militares y policiales les echaran el guante.
Sólo 45 minutos después que el chofer hizo la denuncia del segundo asalto del que fue víctima, fuerzas combinadas del Ejército y la Policía salieron en persecución de los asaltantes, capturando en el mismo sitio a dos de ellos, mientras que el supuesto jefe del grupo, que se hace llamar Terencio Flores Valle, fue capturado en el interior de las montañas de Yaoya, donde huyó perseguido por los militares.
Al momento de la captura, la Policía les decomisó un fusil AK, el calibre .22 y el revólver. Como el afectado había dicho que los hombres andaban más armas, la Policía los obligó a entregar las restantes: dos fusiles AK y una escopeta .12 que ya habían enterrado en el sector.
En el caso de José Andrés Valle, originario de Wilikito, Río Blanco, se presume que está relacionado con otros asaltos y de integrar grupos armados en el sector.
Los capturados fueron reconocidos por el hombre asaltado en dos ocasiones y por sus propios padres, quienes admitieron con tristeza que sus hijos cometían fechorías con Flores Valle, según el comisionado Gregorio Aburto.