- En 1999 al CENIDH
llegaron 85 denuncias
de maltrato intrafamiliar,
52 fueron constatadas
JUAN IGNACIO [email protected] ENRÍ[email protected]
En Nicaragua el problema de la violencia intrafamiliar afecta en mayor grado a las mujeres. Hasta septiembre de 1999 la Comisaría de la Mujer atendió 4,432 casos de este tipo a nivel nacional, pero el domingo Milagros Martínez, de 31 años, quebrantó la regla esta estadística y no tuvo miedo de su esposo Francisco Solano, a quien riñó y mató.
“Yo lo maté, pero mi intención no era matarlo”, afirmó Martínez, quien explicó que esa tarde ella se defendió a sí misma y a su hija de 16 años, porque Solano estaba exaltado y perseguía a la menor con un mecate en la mano para pegarle.
El pleito era otro más de los protagonizados por la mujer y el hombre a través de 15 años, lapso en el que Solano empezó a beber licor y a tener una conducta agresiva con Milagros.
La hija de Solano estaba con su novio en el patio de la casa y al oír la discusión acalorada entre sus padres cogió valor para decirle a su papá: “No esté molestando a mi mamá, váyase a dormir”. Esa frase molestó sobremanera a Solano, quien advirtió a su hija que si no se retiraba del lugar también tendría problemas.
En la persecución la furia de Solano llegó a tal punto que supuestamente le lanzó a la muchacha una lata que cubría el pozo del cual se proveen de agua, luego de correr al novio de la menor de su casa.
“Me agarré con él y en medio de la lucha le coloqué el mecate en el cuello. De repente me di cuenta que no se movía”, dijo Milagros. Aún así el hombre fue llevado al médico quien confirmó que era difunto.
Milagros dijo que se arrepentía de haber matado a su esposo, pero agregó que ahora eso ya no tiene remedio y manifestó que ella quiere ayudar a sus cuatro hijos porque éstos están en total indefensión ya que viven con su abuela, que ya no trabaja.
La detenida relató que la última paliza que su marido le dio fue hace 23 días. Contó que en cierta ocasión Solano le echó gasolina y en otra la pateó en un costado cuando ella estaba embarazada de su último hijo. Dijo también que su esposo le pegaba con un alambre de la luz en su propia casa del barrio San Rafael, en Tipitapa la madrugada del domingo.
MUJERES AMENAZADAS POR VIOLENCIA
Según el informe del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH) el año pasado se recibieron en ese organismo 85 denuncias, de las cuales 52 fueron violaciones constatadas.
“La violencia intrafamiliar es causa y efecto a la vez. Es efecto por las pésimas condiciones socioeconómicas en que vive la población, y muestra del machismo y androcentrismo predominante en nuestra cultura”, afirma el informe del CENIDH en una de sus partes.