Sin estupor de cinismo, de quienes ayer eran fieros defensores del totalitarismo y enemigos de la Democracia, leo el día de hoy (ayer) el escrito enviado al Consejo Editorial de LA PRENSA, por la ahora señora Castillo de Cerna, haciendo amplio y destacado lugar que le permite la libertad de prensa que ejerce el Diario LA PRENSA.
Y es que, la ex Coronela, esposa del ex Coronel y ex Jefe de la tenebrosa Seguridad del Estado del Gobierno del Frente Sandinista, que calló con silencio de amor conyugal, las múltiples violaciones de los derechos humanos, hoy clama con ardor de género su derecho a ser “garante” y “guardadora” del proceso y voluntad de los electores, que por las próximas elecciones municipales y nacionales tendremos.
¡Qué barbaridad! Pobre Coronela, como si no supiera que su partido, el FSLN, en un vil e inmoral pacto ya se encargó, por consentimiento de su “amor”, el PLC, de asegurarle su cándido derecho.
Si bien su escrito no nos asombra seguro, estoy que tampoco debe éste amilanar la rectilínea conducta que los editores de LA PRENSA, han tenido desde siempre, que resume su lema “defensa y servicio de la Verdad y la Justicia”.
Por estar seguro que mi voz representa a la gran mayoría de los lectores ocupo este escrito para rechazar y repudiar, por la carga de odio que sí motivó el alma de la escritora en mención, equivocándose desde el inicio al subestimar la libertad de prensa creyendo que no se le publicaría, y por la clara manipulación y tergiversación de la verdad histórica, al pretender hacer creer que en los tiempos de la Seguridad del Estado cuando su marido el ex Coronel Lenín Cerna era el Jefe, se actuó con moral y elevado valor, bases del mejor futuro que hoy nos encontramos construyendo.
HUGO J. VELEZ ASTACIO