Productores de no tradicionales a punto de fracasar

Precios internacionales bajos, falta de financiamiento y competencia desleal amenazan los cultivos no tradicionales en Occidente MARÍA ANTONIA LÓ[email protected] Los productos no tradicionales se convirtieron en una primera alternativa para superar la crisis dejada por el algodón en occidente. Con el paso del tiempo, la soya, el ajonjolí y el sorgo han ido cayendo irremediablemente […]

  • Precios internacionales bajos, falta de financiamiento y competencia desleal amenazan los cultivos no tradicionales en Occidente

MARÍA ANTONIA LÓ[email protected]

Los productos no tradicionales se convirtieron en una primera alternativa para superar la crisis dejada por el algodón en occidente. Con el paso del tiempo, la soya, el ajonjolí y el sorgo han ido cayendo irremediablemente debido a los bajos precios en el mercado internacional, falta de financiamiento, competencia desleal entre otros.

Ernesto Balladares Terán, productor y vicepresidente de la Fundación León 2000, dijo que el sorgo y la soya se convirtieron en alternativas ante la desaparición del algodón en los años 1980. “Pero ahora la soya casi desaparece por falta de compradores y el sorgo por la libre importación de otros granos”, apuntó.

“Los productores estamos produciendo y tenemos que competir con granos que son subsidiados en otros países, y debe buscarse una solución aunque es un poco tarde para este año porque ya vemos reducidas las áreas”.

Alvaro Lacayo, presidente del grupo Cukra, dedicado al cultivo y comercialización de maní, explicó que la única industria de maní funcionando el departamento de León se ha desarrollado en los últimos 15 años.

Cukra se ha convertido en una planta procesadora de maní, maquiladora y comercializadora la cual ha logrado enlatar y exportar hasta 8 millones de dólares como producto terminado con la marca “Maní Brander” a Centroamérica con una producción nacional de 32 millones de dólares concentrada en el occidente del país.

Reconoció que los problemas del maní “son la globalización y el incremento de la demanda en el mercado internacional obligando a bajar los precios, es por eso que se pretende establecer una alianza entre productores para garantizar la calidad y la higiene”.

Solicitó de parte del Gobierno alguna contribución en la reducción de los costos de producción mediante la deducción de pagos de los servicios y la rebaja en tasas impositivas para compensar los bajos precios en el maní.

El cultivo de maní genera unos 100,000 empleos en el campo y en las plantas a unas 500 cabezas de familia.

Pese a la importancia económica que tiene el maní en el departamento no alcanza los niveles que tuvo el algodón, en tanto es la única alternativa fuerte a la que no tienen acceso la inmensa masa de desempleados del departamento.

“No podemos esperar que la alternativa sea un sólo rubro, hay que impulsar otros cultivos no tradicionales pero el problema es que la mayor parte de los productores están en la bancarrota”, agregó Lacayo.   

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí