JAIME INCER BARQUERO
Los restos de un científico de origen alemán, que estudió la cultura miskita, llegarán mañana a Managua para ser llevados a Puerto Cabezas, “según fue su deseo”, informaron sus familiares.
El Doctor Bernard Nietschmann murió hace unos cuatro meses en Berkeley, víctima del cáncer, pero sus cenizas vendrán mañana al país, en manos de su viuda Angelina Pons y sus hijos Bernard, Khabu y Tacni.
Nietschmann enseñó Geografía de la Universidad de California, en Berkeley, además de ser científico y escritor.
El científico de origen alemán inició sus trabajos de investigación en Nicaragua en 1970. Su interés en ese tiempo fue estudiar las migraciones de las tortugas marinas en el Pacífico y en el Caribe. Por dos años residió en la comunidad de Tasbapauni, cerca de la Laguna de Perlas, donde aprendió miskito e investigó la cultura de ese grupo indígena.
Escribió varios libros sobre el tema, publicando en 1973 el libro “Between Land and Water” (Entre la Tierra y el Agua); en 1976 le siguió “Memorias de Arrecife Tortuga”, y poco después “Caribbean Edge” (Borde del Caribe), donde describe la adaptación de los indígenas costeños a los cambios modernos.
En 1976, Nietschmann organizó una campaña internacional para la conservación de las tortugas verdes del Caribe, sacrificadas en las plantas procesadoras de carne de tortuga que eran de Somoza.
Durante la revolución sandinista defendió la causa de los indígenas ante los foros internacionales, especialmente después que los forzaran a abandonar sus comunidades a huir a Honduras.
A partir de 1990, Nietschman apoyó las investigaciones del antiguo Instituto de Recursos Naturales, para crear la primera Reserva Marina en los Cayos Miskitos, antes que este archipiélago fuera dado a concesionarios langosteros que afectaron la vida submarina, burlando los derechos de los indígenas que utilizaban los recursos sólo para subsistir.