Personal de neonatología trabaja con las uñas

Necesitan desde incubadoras hasta ropa hospitalaria MERCEDES SEQUEIRAKARLA MARENCO L y SILVIA GONZALEZ El Hospital “Asunción” de Juigalpa, Chontales, tiene 12 incubadoras en el servicio de Neonatología, pero todas están en mal estado. No cuentan con un especialista en neonatología, sólo pediatras, médicos generales y enfermeras. “Para mantener a los niños calientes con su temperatura […]

  • Necesitan desde incubadoras hasta ropa hospitalaria

MERCEDES SEQUEIRAKARLA MARENCO L y SILVIA GONZALEZ

El Hospital “Asunción” de Juigalpa, Chontales, tiene 12 incubadoras en el servicio de Neonatología, pero todas están en mal estado. No cuentan con un especialista en neonatología, sólo pediatras, médicos generales y enfermeras.

“Para mantener a los niños calientes con su temperatura adecuada dentro de la incubadora, utilizamos una lámpara o bujía encima del aparato y luego ponemos un termómetro en la axila del niño para medir su temperatura. Tiene que tener de 36 a 37 grados centígrados y una enfermera o auxiliar vigila para que el pequeño no vaya a quemarse”, relató la especialista en pediatría Bertha Judith Solís.

Solís afirmó que algunas veces envuelven a los niños en toallas porque no tienen cunas térmicas. “Nosotros ocupamos solamente el cajón de la incubadora, por lo que no es correcto, pero la necesidad nos obliga a hacerlo”, explicó Solís.

La directora del Hospital, Julia González, dijo a LA PRENSA que necesitan nuevas incubadoras, una cuna térmica, ventiladores pediátricos y aire acondicionado para que el personal pueda trabajar en un ambiente adecuado. Asimismo necesitan medicamentos y ropa hospitalaria.

La sala de neonatos está dividida en tres áreas, pero cada área mide cinco metros de largo por tres de ancho y eso es insuficiente para albergar a los niños y obstaculiza el movimiento del personal médico.

En el Hospital José Nieboroswsky en Boaco, el problema no es con las incubadoras, ni con las dos cunas térmicas que tienen, sino con el índice ocupacional y lo estrecho que es el cuartito donde están los bebés.

El servicio está dividido en dos áreas, una para los bebes más críticos donde hay cuatro incubadoras y una cuna térmica digital, y otra donde están los bebés menos complicados, pero ambas miden alrededor de dos metros de ancho por tres metros de largo.

Como sólo hay dos cunas térmicas, cuando a los bebés que necesitan calor los ubican en otro aparato parecido a una cuna térmica, pero más bien es para los niños que nacen amarillos. Ahí les colocan cerca una lámpara común para darles calor.

El director del Hospital, doctor Pedro Joaquín Sánchez, afirmó que han expuesto el problema de la infraestructura a las autoridades del MINSA central, pero no ha habido respuesta.

La verdad es que todo el hospital tiene serios problemas porque desde 1989 funciona como hospital, cuando antes eran las oficinas de energía.

Aún con todos los problemas el índice de mortalidad infantil se ha reducido hasta en 22 por cada mil nacidos vivos en el primer trimestre de este año, de 40 por cada mil que registraron el año pasado. Esto es por el esfuerzo del personal que es uno de los más completos porque tienen una neonatóloga, médicos generales y enfermeras que hacen lo que pueden.

SALA EN JINOTEGA CUENTA CON MINIMAS CONDICIONES
La nueva sala de Neonatos en el Hospital Victoria en Jinotega, desde hace más de un año atiende un promedio de 17 y 22 niños a diario, pero sólo tiene capacidad para 10 pequeños, lo que obliga al personal médico a colocar a dos o tres niños por incubadora.

Al menos esta sala sí cuenta con una división especial para los niños en estado crítico y otra para los menos graves. Tienen diez incubadoras, cuatro son digitales, sin embargo les faltan ventiladores mecánicos y de los cinco mamómetros que tienen, uno está en buen estado, según informó la directora del centro, licenciada Nidia Vargas.

Vargas manifestó que con lo que tienen problemas es con los recursos médicos. No son suficientes las enfermeras, las ocho que tiene la sala son divididas en tres turnos durante las 24 horas. Cuentan con cuatro pediatras, pero no tienen un neonatólogo graduado en esta especialidad.

Otro problema es que la sala de maternidad está muy retirada de Neonatología, por lo que las madres tienen que caminar un largo trecho para darles de mamar a sus bebés.

En este centro, las principales causas de muerte neonatales ocurren por mal formación congénita, asfixia severa, bajo peso al nacer, incompatibilidad de sangre, “pero nunca por falta de atención o condiciones”, aseguró el subdirector Douglas Rugama  

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