Funcionarios del MARENA muestran la piel de una puma que fuera sacrificada recientemente por dos cazadores furtivos que ahora deberán pagar una multa.

Matan puma en área protegida de Madriz

GRETCHEN ROBLETO – Corresponsal SOMOTO.– Una puma de entre tres y cuatro años de edad, fue sacrificada en el área protegida Tepezonate. Dos metros de cuero de la especie fueron decomisados a los cazadores ilegales. La piel del animal sería vendida en Honduras, según lo diera a conocer el inspector ambiental Eddy Moncada. El cuero […]

GRETCHEN ROBLETO – Corresponsal

SOMOTO.– Una puma de entre tres y cuatro años de edad, fue sacrificada en el área protegida Tepezonate. Dos metros de cuero de la especie fueron decomisados a los cazadores ilegales. La piel del animal sería vendida en Honduras, según lo diera a conocer el inspector ambiental Eddy Moncada.

El cuero fue decomisado el pasado siete de junio en Mansico, jurisdicción de este municipio, a José Santos y Luis Octavio Merlo, a quienes se les ocupó un arma calibre 22, con la que se sacrificó el animal. El hecho se conoció a través de una denuncia de pobladores de la zona.

Autoridades del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (MARENA), y Policía Nacional, se personaron a realizar la inspección, en la cual se comprobó que la especie fue sacrificada ocho días antes.

La ingeniera Nylla Bayres, delegada departamental del MARENA, dijo que a los señores Merlo se les aplicará un auto administrativo, por lo que deberán presentarse en los próximos días a rendir declaración por el delito de cazar especies protegidas de la fauna silvestre.

La falta señalada es clasificada como muy grave de acuerdo al Reglamento de Areas Protegidas de Nicaragua, que castiga con una multa de cuatro veces el valor de la especie sacrificada, sin sanción penal. Los cazadores alegan que es la primera vez que incurren en tal delito, añadió Bayres.

La crisis económica predominante en esta zona, es una de las causas para que la gente se dedique a la cacería. Los implicados son personas muy pobres que con seguridad no tienen para pagar la sanción que establece el reglamento ambiental. Es de vital necesidad ubicar un guardabosques en el área Tepezonate, ya que hay otras especies en riesgo de extinción, como las guatusas, que pueden estar siendo sacrificadas, advirtió.

Según el Reglamento de Areas Protegidas, la Procuraduría Ambiental está obligada a iniciar acciones administrativas, civiles o penales en contra de personas que cometan actos ilegales en áreas protegidas, sin embargo hasta ahora no hay intervención de la misma  

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