ALINA LORIO L.
JALAPA, NUEVA SEGOVIA.- Seis nicaragüenses denunciaron que el jefe de la Policía hondureña ubicada en la localidad de Trojes, los capturó y golpeó el domingo, a pesar que estaban en territorio de Nicaragua, a 200 metros de la frontera.
Los nicaragüenses, identificados como Iván Gutiérrez, Luis Osorio, Ramón Benavides, Ariel Cáceres, Jorde Cabezas Vado y Beto Huete, dijeron que la Policía de Honduras los mantuvo prisioneros durante tres días.
Aseguran que una patrulla hondureña, al mando de un oficial identificado sólo como Teniente Colindres, los llevó a la fuerza hacia territorio del vecino país del norte.
“La tortura de los policías hondureños empezó por las patadas y les preguntaban qué andaban haciendo en la frontera”, dijo Ricardo Cabezas, padre de Jorde, quien fue a reclamar a los prisioneros a la estación policial de Honduras.
Jorde Cabezas relató que cuando él llegó a la estación policial observó a Luis Alejandro Osorio “colgado de las chachas en la propia oficina del Teniente Colindres”.
Los nicaragüenses, que habitan en Teotecacinte, Jalapa, fueron apresados hasta con el tractor agrícola y el camión que utilizan en sus transacciones comerciales cotidianas, que consisten en la compra y venta de maíz con campesinos del municipio hondureño de Trojes, situado junto a la frontera.
Indicaron que el domingo esperaban en el borde fronterizo, cuando la patrulla hondureña los sorprendió encañonándolos con fusiles FAL, llevándolos después “a patadas” hacia el otro país.
Jorde Cabezas Vado, conductor del camión placas 153999, fue obligado a parquear el vehículo frente a la estación policial en Trojes, expusieron.
Tanto ciudadanos como miembros de la Comisión de Derechos Humanos de Trojes intervinieron en el caso de la captura de los seis nicaragüenses y pidieron la intervención de la Juez de la localidad, quien solicitó que los liberaran, dijo el padre de Jorde.
Los seis nicaragüenses fueron dejados en libertad el miércoles pasado a las cuatro de la tarde.