LA PRENSA facilita feliz acontecimiento
GERARDO BRAVO Doña Zoila Hernández ha recibido el regalo más bonito que puede recibir una madre: encontrar a su hijo luego de 30 años de intensa búsqueda. En medio de un mar de emociones, llantos y alegría se produjo el tan esperado encuentro. En la medida que nos acercamos a la humilde vivienda de doña Zoila Hernández, en Camoapa, los nervios y la tensión se iban apoderando de Félix Antonio Mairena Hernández, quien desde hace muchos años no había tenido contacto alguno con el ser que lo trajo al mundo. Al instante de verse, ambos quedaron estáticos. Después de un momento de silencio, la madre se le acercó y con voz entrecortada por el llanto dijo: “yo sabía que estabas vivo, mi corazón no me engañaba”. Madre e hijo se abrazaron intensamente. Félix, sacando fuerzas de flaqueza, retuvo las lágrimas que estaban por salir y le dijo: “vos te vas conmigo para Managua, por lo menos a pasar dos días en mi casa”. “Vengo a cumplirte el deseo de ver a tu hijo antes de morirte”, agregó escuetamente, mientras volvieron a entrelazarse en un prolongado abrazo. La noticia de que tenía madre Sin pensar en lo que le deparaba el destino, Félix se marchó la mañana de ayer hacia su casa, de su trabajo de vigilante en la gerencia de geotermia del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER). Al poco tiempo de estar en su hogar, un vecino le avisó que tenía una llamada. Al otro lado del teléfono la voz de su esposa le decía que tenía que comprar LA PRENSA, porque ahí encontraría respuesta a algo que había buscado por largo tiempo. “Inmediatamente le dije a mi hija mayor que fuera a comprarla. Busqué en todas las secciones sin fijarme hasta que di con el Suplemento Madre donde estaba el relato “Llanto de una madre por su hijo perdido”, tuve mis dudas pero al final, con ver nada se pierde y lo primero que dije, no hay duda esa es mi madre”, explicó muy emocionado. Sin pensarlo dos veces, alistó a sus tres hijos y enrumbó sus pasos a las instalaciones de LA PRENSA y de ahí salió con un equipo periodístico rumbo a donde doña Zoila Hernández, su madre. Una vez puesto en camino comentó que había tenido un sueño donde un hombre le decía que iba a conocer a su madre, pero que en el sueño jamás pudo llegar donde ella. PADRE LE DIJO QUE BUSCARA A SU MADRE El único recuerdo que tuvo de su madre a lo largo del tiempo que ha transcurrido es una foto que le dio su padre y en su mente lleva grabada las palabras de su difunto progenitor: “buscá a tu madre, tenés que encontrarla”. Comentó en un tono de resentimiento que para él era doloroso porque cada vez que en la escuela le decían traiga a su mamá, él respondía: “yo no tengo madre”, entonces su profesora le decía que llevara a la persona que estaba a cargo de él. La que iba en ese entonces era su cuñada, esposa de su hermano mayor, quien lo crio hasta el año 1978, cuando murió. Félix recuerda que durante los momentos difíciles de su vida clamó muchas veces por su madre y entonces iba hacia un rincón de la casa y se ponía a llorar. En ocasiones decía cosas en contra de su mamá, las que en estos momentos desea no haberlas dicho. “Ahora conozco mejor la historia, es cierto que faltan muchas cosas por aclarar, pero lo más importante es que la madre que tanto deseé está viva y al fin nos hemos encontrado. Con este encuentro quiero que todas esas cosas que he guardado por años terminen hoy, porque aunque sea hombre yo necesito de mi madre”. Madre e hijo agradecieron profundamente al Diario LA PRENSA por haber permitido su encuentro. “Yo no les puedo pagar esto pero el Señor a quien tanto le he pedido, sí lo hará”, manifestó la feliz madre |
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Madre e hijo se encuentran luego de 30 años
LA PRENSA facilita feliz acontecimiento El llanto y la alegría acompañaron el momento en que Zoila Hernández y su vástago se reunieron “Lo primero que dije, no hay duda esa es mi madre” comentó Félix Mairena Momentos en que Félix Antonio Mairena Hernández, le mostraba a doña Zoila Hernández la sección del suplemento Madre publicada […]
