Huellas sangrientas del castrismo

Conferencia en Miami expone las huellas de la subversión castrista en Centroamérica y cómo el apoyo de Fidel Castro al sandinismo afectó a Nicaragua.

Carlos Alberto, incansable luchador por la libertad

Carlos Alberto Montaner ha sido, en mi opinión, uno de los más productivos promotores a favor de la democracia en Cuba y el resto del continente. Su indiscutible talento para debatir y su habilidad para comunicar las ideas, lo convirtieron en un gigante cuya obra debe enorgullecernos.

22 de enero de 1967: “La paz nace de la justicia”

La recomendación del doctor Chamorro Cardenal fue atendida en las elecciones de 1990, pero después de solo 16 años de democracia, volvimos a retroceder. Y las plagas de Egipto siguen azotando a la desventurada nación nicaragüense.

La subversión constitucional

En principio se considera que el sistema de gobierno democrático no puede ser sustituido con otro dictatorial, porque la vigencia de la democracia representativa no depende solo de la voluntad de los gobernantes, sino también de tratados y compromisos internacionales que son de obligatorio cumplimiento. Tales son, por ejemplo, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Convención Americana de los Derechos Humanos, la Carta de la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Carta Democrática Interamericana que fue adoptada en Lima, Perú, el 11 de septiembre de 2001.

La subversión comienza desde arriba

Hurgando en los archivos de LA PRENSA, que ha sido testigo y cronista de la historia nacional desde hace 85 años, encontramos un valioso escrito del poeta Pablo Antonio Cuadra (PAC, 1912-2002), quien ha sido el más sabio estudioso de la identidad nicaragüense y de la cultura política nacional y durante mucho tiempo fue director de La Prensa Literaria y codirector de LA PRENSA.

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