Las razones de la creciente obsesión del Kremlin con los supuestos enemigos de Rusia no son difíciles de discernir. La desilusión con la guerra de Ucrania va en aumento, incluso entre quienes alguna vez creyeron en la propaganda nacionalista de Putin.
Stalin
El abuelo enterrado en el jardín
Como nuevo zar de todas las Rusias, Putin echa mano de Stalin para alentar la campaña bélica contra Ucrania, el pequeño país vecino al que decidió someter a una “operación especial” que ya cuesta más de un millón de muertos, y por tanto hay que presentarlo como un demonio sobre el que no se debe exagerar.
El marxismo y los molinos de viento
Aún quedan nostálgicos de la utopía marxista con su fracasada dictadura del proletariado… Más peligrosos son los leninistas que aún piensan que con un puñado de terroristas profesionales y una caterva de corruptos pueden mantener sometido a un país que desea ser libre. Vana ilusión.
Einstein y la libertad de conciencia
Einstein decía: “El mundo no será destruido por quienes hacen el mal, sino por aquellos que observan sin hacer nada”.
Genocidios silenciosos
La realidad de la humanidad del aún no nacido lleva por lógica a la conclusión de que matarlo es un homicidio y hacerlo en masa genocidio
El indiscreto encanto de la guerra
Ante la decisión sandinista de subvertir Centroamérica y aliarse con la Unión Soviética, Reagan pensó frenar a los comandantes financiando y armando a los campesinos nicaragüenses que constituirían el ejército contra
Stalin
Durante la dictadura de Stalin cerca de cinco millones de personas fueron encarceladas y obligadas a trabajos forzados, un millón fueron ejecutadas y dos millones perecieron en el brutal cautiverio
De «héroes» y «revolucionarios» a sanguinarios dictadores
Mugabe, Stalin, Ceaucescu, Gadafi… y la lista sigue. Muchos de los dictadores más sanguinarios de la historia llegaron al poder bajo el título de “revolucionarios”, pero acabaron convirtiéndose en algo igual o peor que aquello contra lo que alguna vez lucharon.
El poder contra el pensamiento
Según los historiadores, Stalin tenía un afán enfermizo de poder absoluto. Puesto a la cabeza del Estado comunista después de la muerte de Lenin, no aceptaba competencia de liderazgo
El complot de los médicos: por qué Stalin arrestó y torturó a cientos de los más prestigiosos doctores de Moscú en 1953
En 1953 Stalin ordenó arrestar a cientos de doctores de Moscú. Esto fue parte de lo que se conoció como «el complot de los médicos»