Fidel Castro ha dicho que el modelo cubano no sirve. El Comandante no es exactamente una persona perspicaz. Le ha tomado cincuenta años advertir lo que todos sus compatriotas descubren desde que tienen uso de razón, les quitan el vaso de leche, se asoman a la ventana y comienzan a soñar con una balsa. Pero, además de torpe de mollera, el Comandante es una contradicción viviente: si sabe que el sistema no funciona y condena a los cubanos a la miseria, ¿por qué se ha empeñado en mantenerlo?
Domingo 18 de octubre de 2026