Cuentos de camino

La última vez que el presidente Daniel Ortega había concedido una entrevista de televisión fue cuando llegó a Managua con sus cámaras el periodista de la cadena Al Jazeera, Sir David Frost, célebre por su viejo mano a mano con el presidente Richard Nixon ya destronado y en retiro en California. Para la fecha de esa entrevista a comienzos del año 2009, acababa de aparecer la película de Ron Howard Frost/Nixon, y el entrevistador estaba de nuevo de moda. Fue cuando Ortega declaró que esperaba vivir cerca de cien años para continuar hasta entonces en el poder.

El beso de la reina

Cuando en 1998 gané junto con el novelista cubano Eliseo Alberto el Premio Alfaguara de Novela, cumplimos con una gira maratónica que comenzó en marzo en Madrid y terminó en diciembre en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. En Estados Unidos nos tocó Los Ángeles, Nueva York y Miami, que fue la última estación.

El rey Voltaire

Cuando estudié sexto grado de primaria en el Instituto Pedagógico de Managua, regentado por los hermanos cristianos de San Juan Bautista de la Salle, el prefecto de primaria dejaba ir a veces, sin motivo aparente, furibundas invectivas en contra de Voltaire, de quien decía que en castigo de su grave pecado de ateísmo había muerto ahogado en sus propios excrementos, algo que puede darnos la medida del tamaño de la inquina que tantos siglos después seguían guardándole las instituciones eclesiásticas a las que tanto incordió.

“La verdadera Piñata nada tuvo que ver con las leyes 80”

Para Sergio Ramírez Mercado, quien fuera Vicepresidente de Nicaragua durante el gobierno sandinista pasado, La Piñata “es un golpe moral del cual el sandinismo en su totalidad nunca se recuperó”, pues se suponía, o al menos eso decían, que tenían “desprecio por los bienes materiales”.

Mi libro de cabecera

Hoy en día, en que la televisión o la internet ganan territorio en entretenimiento y preferencia, el libro continúa siendo un amigo entrañable para muchos. Siempre hay uno en especial, ése que despertó sentimientos, emociones o reacciones en la persona y la marcó para siempre. Algunos artistas destacados comparten ese libro especial en su vida.

La botella en el mar

El terremoto de Chile frustró el V congreso Internacional de la Lengua, donde debí participar con una ponencia sobre la lengua y la comunicación, uno de los temas maestros del cónclave, y aquí expongo algunas de las ideas que había escrito para la ocasión, que tienen que ver también en mi libro Cuando todos hablamos.

El hombre que inventaba mundos reales

Cuando Eva Duarte se encontró por primera vez con Juan Domingo Perón en Luna Park, la noche del 22 de enero de 1944 en que se daba una función artística de beneficencia por los damnificados del terremoto de San Juan, ella le dijo cuando estuvieron sentados lado a lado: “gracias por existir”. O no se lo dijo nunca para los términos de la historia mezquina que resiente de imaginaciones, porque la frase la inventó Tomás Eloy Martínez, que acaba de morir en Buenos Aires, en su novela Santa Evita. Pero se lo dijo. La historia fue modificada a partir de la novela, igual que los propios personajes de la historia argentina, y de la novela, Juan Domingo Perón y Eva Duarte fueron modificados y ya no serían nunca más los mismos desde que pasaron por las manos de su novelista inevitable. Su creador, su inventor. Su falsario.

La fama a toda costa

Los espacios de la fama permanecen siempre abiertos en Estados Unidos, y es asunto de aprovechar las oportunidades doradas de saltar a las pantallas de televisión, los sitios de Internet, y aun el mercado de objetos comerciales, para hacer pagar a los demás el precio de la propia celebridad. Los motivos del ascenso pueden ser inesperados o variados, y resultarán rentables en la medida en que se tenga la habilidad de buscarles provecho, igual si se es víctima de una traición marital, y aquí se trata de sacarle partido a la infidelidad del otro; o se tiene la astucia de colarse en una fiesta de gala en la Casa Blanca, y aquí se trata de sacarles partido a la audacia y al descaro.

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