Santa ¡mucho come!

Saber cómo es capaz Santa Claus de visitar los hogares de miles de niños en una sola noche es un gran misterio, sobre todo si tenemos en cuenta su estado físico, que muestra claramente que padece un problema de salud muy habitual en nuestra sociedad: el sobrepeso.

¡Santa jóvenes!

Estos chavalos no son Reyes Magos ni mucho menos Santa Claus. Son personas con un gran corazón que hacen que las navidades de los niños pobres se pinten de colores, magia y esperanza.

Las caras de un Santa

El olor a aserrín lo devuelve a su infancia. A ese mundo de trapecistas, malabaristas, bailarinas, magos y acróbatas que transcurría entre la carpa y la pista de aserrín del circo donde tras cada función llovían nuevos aplausos. Debe ser por eso, por esos recuerdos, que a Jorge Orozco Guzmán, le gusta decir que “nació en un circo”, y solo al rato de conversar dice que el parto de su mamá — su nacimiento— fue atendido en el hospital Fernando Vélez Paiz.

La magia de una sonrisa

Hay lugares a los que Santa Claus jamás llevará regalos. No se los llevó a Agustín Villagra al orfanato en el que vivió durante diez años y se sospecha que tampoco se los ha entregado a muchos niños que sobreviven en las calles de Managua. Sin embargo, hay un hombre que en esta temporada navideña quiere dar el regalo más grande: la esperanza.

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