Managua: obras visibles, transparencia ausente

Managua no necesita menos inversión, necesita mejor inversión. Necesita transparencia, sí, pero también una visión urbana que ponga en el centro a las personas, no solo a los proyectos. Porque al final, una ciudad no se mide por la cantidad de obras que construye, sino por la justicia con la que distribuye sus beneficios.

¡Un elefante blanco!

Nicaragua es un país pobre y altamente endeudado. Nuestra deuda externa, tanto pública como privada, ya es igual al 75% de nuestra economía. Incurrir en más endeudamiento externo solo se justificaría para proyectos de alta rentabilidad y no para elefantes blancos tipo Punta Huete.

Managua vive metamorfosis

Más construcciones verticales y desplazamiento de zonas comerciales avizoran para Managua en los próximos dos años los corredores de bienes raíces.

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