Bella durante el embarazo

Una de las mejores etapas donde la mujer debe lucir al máximo su belleza natural es en el embarazo, dado que los cambios hormonales facilitan que el cabello y la piel luzcan más radiantes que nunca y la autoestima mejora.

Clásico, básico y vigente

Es una ley. Toda mujer debería tener un vestido negro en el guardarropas. Pero no cualquier prenda, sino una que se ajuste a las tendencias actuales. Los diseñadores te dicen cómo.

Fantasía en piel

Doce bellas señoritas estaban ansiosas de salir al escenario, pero más que ellas lo estaban los 12 diseñadores que crearon verdaderas obras de artes para que ellas las lucieran en sus cuerpos.

Oxigena tu piel

La bondades regenerativas y nutritivas de las algas marinas pueden ser aprovechadas por nuestra piel a través de mascarillas faciales.

¿De regreso a la “normalidad”? Cuida tu piel

Por la noche la piel se prepara para enfrentar el nuevo día. Entre la una y las seis de la madrugada, renueva sus células y repara las que están dañadas. Esta capacidad, no obstante, empieza a disminuir a partir de los 30 años. Por lo que hay que ayudarla en su regeneración y reconstrucción.

Ser bella al natural

Algunas estrellas influyen en moda, otras en belleza, sobre todo aquellas, donde además de su talento, se caracterizan por ese porte sofisticado y bien pulido. Muchos pensamos ¡vaya debe tener un buen estilista, uno carísimo por supuesto! pero la verdad es que no. Con poco se puede hacer mucho, el secreto está en la habilidad en el uso del maquillaje, algo que caracteriza al personaje del que hoy tomamos sus tips para que anotes y los pongas en práctica.

Colores al gusto

Una de las mejores formas de lucir bellas y radiantes es darle color a nuestro cabello de acuerdo a nuestro tono de piel, así como al tipo de trabajo que realizamos y a nuestra forma de rostro.

Rostros a tono

Antes de maquillarte es importante conocer bien tu rostro, saber el tipo de piel, el tono y si hay problemas específicos para corregir ojeras marcadas, líneas gestuales, manchas y lunares.

Atención al suscriptor