Las sacerdotisas de la diosa Vesta

Vesta, hija de Saturno y Cibeles, es la diosa del hogar. Según el mitólogo francés Juan Imbert es una divinidad originaria de Frigia, en el Asia Menor.

Sacrificios humanos

Un periódico español publicó hace poco la información de que un estudio científico realizado por la Universidad de Auckland, Nueva Zelanda, comprueba que los sacrificios humanos para apaciguar la furia de los dioses u obtener sus favores fueron comunes en múltiples culturas de la antigüedad.

Néstor y la Sofrosine

Néstor es en la mitología griega el símbolo de la sabia ancianidad. O de la ancianidad sabia, si damos crédito al viejo dicho popular de que el diablo sabe más por viejo que por sabio, lo cual se puede entender como que el mejor maestro es el tiempo y la mejor maestra, la experiencia.

Erictonio, el insólito rey de Atenas

En la columna de la semana pasada, que fue titulada Atenea, la mejor diosa, conté que el eminente historiador griego del siglo II, Pausanias, en su descripción de la estatua de Atenea que presidía el majestuoso templo del Partenón, en la Acrópolis de Atenas, indicó que a los pies de la diosa yacía una serpiente que “podría ser Erictonio”.

Los perros mitológicos

Si los perros son animales domésticos que han acompañado a los seres humanos desde la época de la vida en las cavernas, es lógico que tengan su merecido lugar en la mitología griega.

El síndrome de Prometeo

Uno de los personajes más misteriosos de la mitología griega es Prometeo, considerado como dios Titán y protector de la civilización humana. Tuvo la osadía de robar el fuego a Zeus para entregarlo a los hombres, rechazar a Pandora y burlarse del dios del Olimpo, al regalarle un toro lleno de huesos en vez de carne, lo cual provocó su ira y ordenó encadenaran a Prometeo en una montaña del Cáucaso, donde un águila le devoraba las entrañas por la noche, y debido a la inmortalidad Prometeo las recuperaba en el día para luego ser consumidas nuevamente por el ave en una secuencia nefasta y trágica.

Sísifo y la Nicaragua actual

En la mitología griega existe un personaje que es un símil con lo que ha venido ocurriendo en Nicaragua, en su búsqueda incesante por alcanzar la democracia. Me refiero a Sísifo, rey de Corinto, quien castigado por los dioses del Olimpo debido a sus astutas maquinaciones, fue obligado a subir eternamente y cargando una enorme piedra, hasta el más alto vértice de una elevada montaña. Cada vez que Sísifo se acercaba a la cumbre, se caía junto con la piedra y rodando hacia abajo tenía que comenzar de nuevo su ingrata tarea, sin haber logrado nunca alcanzar la cima para superar el castigo.

Semíramis, la reina que cedió el poder

He escrito varias veces sobre las luchas feroces por el poder que se han librado en el mundo imaginario de la mitología y la leyenda y se libran en la realidad. Padres que asesinan a sus hijos por el poder, y viceversa. Dioses y humanos que se aferran al poder y no lo ceden voluntariamente, hasta que son derrocados de manera violenta y sangrienta.

La leyenda de Trofonio

Los antiguos griegos creían que los hombres que eran amados por los dioses morían jóvenes. Por ejemplo, Héctor, príncipe de Troya, el más valiente de los troyanos y jefe de los ejércitos que defendieron la legendaria ciudad durante diez años, murió a manos de Aquiles cuando estaba en su plena y fecunda juventud.

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