Se acabó la “mala suerte”

Aproximadamente hace seis años, mientras miraba un juego en lo más alto de las graderías del estadio de beisbol del barrio San Luis, Darrell Leiva, de 11 años entonces, perdió pie y cayó rodando fila a fila hasta el suelo. No se quebró un hueso, pero desde aquel día es mejor conocido como “mala suerte”.

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