Aferrados a la esperanza

Tras escuchar testimonios de los asistentes, muchos de ellos no eran tan jóvenes ya que había personas de más de 50 años ansiando una oportunidad laboral.

¿Qué está pasando con nuestros hijos?

No quiero que mis hijos pasen, los trabajos y carencias que pasé!, famosa frase de antepasados y vemos hoy, que no dio resultado y mandó todo al diablo, por eso los jóvenes se vuelven exigentes y voluntariosos

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