Pocas cosas son atractivas como las personas transparentes que actúan en la luz. Pocas tan repelentes como las opacas que medran en la oscuridad.
Humberto Belli
Como papalote sin cola
Así marcha la educación de Nicaragua: como una nave sin rumbo o un papalote sin cola. Con la misma facilidad con que se anuncia un nuevo plan educativo se le descarta. Lo que es prioridad hoy deja de serlo mañana. Cambian los gobiernos, o sus ministros, y cambian también los planes.
Vetan a Belli en la UNAN-León
Las autoridades de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua en León declararon prácticamente non grato al exministro de Educación, Humberto Belli, quien había sido invitado por el Club Rotario para impartir una cátedra sobre familia y cultura de paz.
¿A quién reta el Cosep?
El señor Humberto Belli, en un artículo de opinión, que él tituló “El reto del Cosep”, publicado en LA PRENSA del 9 de septiembre, invita a un debate sobre la inflexión política que él comparte y que amenaza al país, rumbo a un Estado fascista corporativo.
“Yo admiraba al cardenal”
Por un lado está el cardenal Miguel Obando y Bravo, toda una figura del orteguismo; por el otro, la Iglesia. Así ve el panorama Humberto Belli, miembro del Opus Dei.
“Yo solo quiero a mi madre”
La mayoría de los nicaragüenses quieren a sus madres pero no a las madres de sus hijos. Esta es una de las contradicciones más desconcertantes de nuestra sociología. El hombre típico de nuestro país honra a su madre en todas las estaciones de su vida. En su día la felicita, abraza y regala. En su muerte la llora a fondo y le hace canciones y poemas. Una de ellas, popular a mediados del siglo pasado y entonada con deje campesino, decía en una de sus estrofas: “Yo solo quiero a mi madre querida, y a Dios le pido le da larga vida”. El problema es ese “solo”. Ese mismo hombre, a quien se le humedecen los ojos al pensar en la viejita que le sirvió de puerto y apoyo, suele ser brutalmente indiferente con la mujer o las mujeres que él ha convertido en madres y a las que abandona con harta frecuencia. Ellas no alcanzan en su canción y duran poco en su corazón errante. Con la madre de sus hijos no hay muchas consideraciones. Ellos bien podrían decirle: “papa, vos querés mucho a tu mamá pero nada a la mía”.
Girando en círculos
¿Cómo salir del marasmo político e institucional que nos aqueja? Hemos cambiado de gobierno varias veces, incluso a costo de sangre, pero parece que regresamos siempre al punto de partida.
Hora de prueba para el magisterio nacional
Ortega ha criticado duramente a las administraciones “neoliberales” por los bajos salarios magisteriales. Su promesa electoral fue elevarlos al promedio centroamericano de quinientos dólares mensuales. Muchos lo veían posible. A diferencia de doña Violeta, que heredó un país sin reservas internacionales, la deuda externa por habitante más alta del planeta, y la peor inflación de su historia, Ortega recibió las arcas estatales con reservas internacionales récord, una deuda externa considerablemente condonada, y una robusta estabilidad macroeconómica. Además comenzó a recibir abundantes recursos de la cooperación venezolana.